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Fondos y colecciones
ES 28079 ARCM ES 28079 ARCM · 1937-01-01 - 1981-12-31

La agrupación de series formada en el ARCM responde a los procesos tramitados por el régimen franquista, iniciados durante la Guerra Civil y desarrollados con mayor virulencia al término de ésta, y tiene como protagonistas a los siguientes colectivos:

• Funcionarios de cualquier cuerpo que venían prestando servicios en la administración provincial (Diputación Provincial de Madrid) y local (Ayuntamientos de la provincia), dado que la ley recoge el sometimiento a depuración de aquellos individuos que hubieran participado u ostentado cargos políticos o administrativos civiles en cualquier corporación por nombramiento del Gobierno del Frente Popular.

• Trabajadores del antiguo Hospital de San Francisco de Paula, conocido como “Hospital de Maudes”. Este centro, creado por Dolores Romero y Arano en 1906 para asistencia a jornaleros, fue incautado por el Socorro Rojo Internacional durante la guerra y convertido posteriormente en Hospital Militar de Urgencia hasta 1941. En este caso, el propio Patronato que dirige el hospital lleva a cabo la depuración de su personal, tanto del sanitario (médicos, farmacéutico, cirujano, practicante) como del que presta servicios generales (chofer, sereno).

• Trabajadores del Instituto Nacional de Reeducación de Inválidos, creado en 1933 como entidad benéfica encargada de la asistencia social y tratamiento médico de personas que padecen algún tipo de malformación del aparato locomotor. Desde 1955, incorpora funciones de centro docente-profesional dedicado a la formación profesional de jóvenes inválidos.

El centro se ubica en la finca de Vista Alegre y sufre durante la guerra grandes destrozos en sus instalaciones por el impacto de proyectiles y la pérdida de instrumental de todo tipo por las incautaciones de material por parte del ejército. Los expedientes de depuración pertenecientes a este fondo contienen únicamente la fase inicial de información instruida por un Juez Instructor nombrado al efecto y se refieren al personal de servicios generales que había sido nombrado por el Patronato director del centro (ordenanzas, costurera, sirvientas, contable, comisario).

• Vecinos residentes en un determinado municipio, puesto que se contempla la posibilidad de investigar la conducta político-social de particulares que pudiesen haber colaborado de alguna forma con movimientos de izquierdas o permanecido fuera del territorio nacional durante los años de la contienda y posteriores.

Los expedientes pertenecientes a los 3 primeros grupos conforman unidades documentales que pueden estar formadas por una o más piezas o carpetillas cosidas entre sí, en función de las fases de tramitación y de la situación de responsabilidad del trabajador.

De esta forma, es común a todos ellos la llamada fase inicial o de información, mientras que la fase formal y de revisión solo aparece en los casos en que, al término de la fase inicial, se advierta algún tipo de sanción.

Son excepcionales los casos en los que, tras la Ley de Amnistía de 1976, figuran documentos relacionados con el reconocimiento de derechos y pago de haberes por parte de los depurados o de sus descendientes.

Los documentos básicos son los siguientes:

  1. Fase inicial o de información:
  • Instancia del funcionario o trabajador en la que solicita su propia depuración y la continuidad en el desempeño de su puesto de trabajo.

  • Declaración jurada del interesado. Documento impreso en el que el trabajador contesta a una serie de cuestiones relativas a: filiación política o sindical antes de la sublevación; pertenencia a sociedades como la masonería o el rotarismo; periódico de lectura habitual; contribuciones de carácter político o religioso; actuaciones y servicios prestados en favor del Movimiento Nacional; si ha sufrido persecución en “zona roja”; sueldos y haberes; nombramiento y características del puesto de trabajo; y nombre de personas que avalen su conducta.

  • Comunicaciones enviadas por las Comisiones Gestoras (Diputación Provincial, Ayuntamientos, Patronatos) relativas al nombramiento del Juez Instructor y del secretario encargado de formalizar el proceso, así como el conjunto de diligencias y providencias que estos determinen (citación de los declarantes y de los testigos).

  • Oficios enviados por autoridades policiales o militares informando al Juez Instructor de los antecedentes del individuo (Jefatura del Servicio Nacional de Seguridad, Jefatura Superior de Policía de Madrid, Auditorías de Guerra del Ejército de Ocupación y Regiones militares, Servicio de Información y Policía Militar, Delegación del Estado para Recuperación de Documentos y Archivos del Ministerio, entre otros).

  • Testimonios y certificados de los testigos relativos a la conducta del trabajador.

  • Propuesta de resolución que el Juez Instructor envía a las Comisiones Gestoras.

  • Acuerdo de resolución del expediente en el que se declara la admisión del trabajador o la apertura de expediente formal.

    1. Fase de expediente formal:

Figura solo en aquellos casos en que la Comisión Gestora acuerda instruir expediente, lo que suele ocurrir cuando en la fase de instrucción inicial no se declara al trabajador exento de responsabilidad. Forman esta fase los siguientes documentos:

  • Pliego de cargos elaborado por el Juez Instructor que se incorpora al expediente junto a una citación.

  • Pliego de descargos o contestación por escrito del trabajador.

  • Documentos emitidos por testigos que acompañan, como pruebas justificativas, los cargos y descargos (compañeros de trabajo, jefes y superiores, pacientes, vecinos, curas párrocos, proveedores, etc.).

  • Propuesta de sanción elaborada por el Juez Instructor.

  • Resolución del expediente por la Comisión Gestora, quien determina el tipo de sanción aplicable (inhabilitación para desempeño del cargo, destierro, pérdida de bienes, multas, etc.).

  1. Fase de revisión:

Esta tercera pieza contiene documentos fechados en los años 50 y 60 y supone para el sancionado la revisión total de su caso con la finalidad de conseguir la reintegración de su puesto de trabajo.

  • Instancia del depurado ante el Gobernador Civil solicitando la revisión de su caso.
  • Informes y propuesta de resolución elaborados por la Comisión Gestora (Diputación Provincial, Ayuntamiento).
  • Designación de Juez Instructor y secretario para el seguimiento del caso.
  • Citación del expedientado y comparecencia de testigos.
  • Elaboración de una propuesta de resolución por el instructor.
  • Aprobación de la propuesta por la Comisión Gestora.
  • Resolución del expediente por el Gobernador Civil y notificación de misma a la Comisión Gestora y al interesado.

Respecto a los expedientes seguidos contra particulares que se encuentran depositados en fondos municipales (grupo 4 indicado en la página 4), suelen estar incompletos, figurando en ellos únicamente la tramitación seguida en el propio municipio.

La instrucción se genera de oficio en el momento en que las fuerzas de seguridad (Guardia Civil, Jefatura Provincial de Policía) requieren del Ayuntamiento información sobre determinados vecinos residentes en la localidad.

Se incorporan después los informes, declaraciones y certificaciones referidas a la conducta del individuo aportadas por autoridades locales, párrocos, puestos locales de la Guardia Civil u otros vecinos, que son remitidas al Juez Instructor competente en cada caso.

Finalmente, señalar que los expedientes que contienen documentos fechados en años posteriores a la promulgación de la Ley de Amnistía de 1976 se refieren a diferentes circunstancias:

  • Solicitud de pensiones o pago de haberes por el propio depurado o sus descendientes.
  • Petición de antecedentes o del propio expediente de depuración por parte de los servicios de la Diputación Provincial al archivo de la misma.
FONDOS CUSTODIADOS EN EL ARCHIVO REGIONAL DE LA COMUNIDAD DE MADRID
FAMILIA TORRESANO CHÁPULI
ES 28079 ARCM 340 · Fondo · 1870-01-01 - 1989-12-31

Se trata de un fondo personal y familiar, formado por imágenes fotográficas producidas por diferentes miembros de la saga familiar, realizadas en dos soportes y periodos cronológicos claramente diferenciados:

El fondo Familia Torresano está formado por documentos fotográficos, producidos por diferentes miembros de la familia: Miguel Torresano, Pilar Chápuli, y sus hijos Tomás y Pilar Torresano Chápuli a lo largo de tres periodos muy concretos de tiempo:

• Imágenes en soporte vidrio (1870-1945 fechas aproximadas)

Forman esta primera agrupación un total de 245 placas de vidrio, de las cuales son autores materiales Miguel Torresano Alcolado y su esposa Pilar Chápuli.

Destaca la presencia de 211 fotografías estereoscópicas, fechadas entre 1900 y 1940, realizadas a través del sistema Justín que comenzó a difundirse a principios del siglo XX, con unas medidas muy específicas, en formato 4,5 x 10,7 cm. Caracteriza este tipo de imágenes la presencia en la misma placa de vidrio de dos imágenes casi similares de una misma secuencia a partir de las cuales se crea un efecto tridimensional cuando el espectador las visualiza a través de un visor (forma parte del material custodiado en este fondo (ver signatura 5632/5) un visor estereoscópico tipo Brewser, fechado entre los años 1920 y 1935, que permite la creación de este efecto).

Se ha identificado una imagen realizada con triple exposición (Ver signatura PF-000353/0014) , lo que nos indica los conocimientos y afición de esta familia por la técnica y exploración fotográfica.

Dos son los temas más habituales que se repiten en este grupo de imágenes:

-Retratos individuales y en grupo de los miembros de la familia. Predominan las imágenes de la familia de origen de Miguel Torresano Alcolado (retratos de su madre Valentina Alcolado, de su padre Julián Torresano, de sus hermanos Tomás y Julián, y de sus hermanas Concepción, Paula y Dolores, tomadas en su localidad de origen Colmenar de Oreja) así como las realizadas a su propia familia, en las que figura su mujer Pilar Chápuli y sus hijos.

  • Fotografía documental en la que aparecen numerosos establecimientos de aguas en los que Miguel Torresano ejerció como médico de baños, así como paisajes montañosos, jardines y obras arquitectónicas de ciudades y pueblos de la geografía española. Se han identificado exteriores en la ciudad de Madrid y su provincia, así como en otras provincias (Zaragoza, Sevilla, Córdoba, Salamanca, La Rioja, Teruel, Alicante, Cantabria, Vizcaya y Lugo).

• Imágenes en soporte plástico (1973-1978)

Forman esta segunda agrupación un total de 555 negativos en acetato, color de 35 mm, probablemente tomadas por los hermanos Tomás y Pilar Torresano Chápuli durante los años 70 del Siglo XX.

Son imágenes de viajes y excursiones realizados por los hermanos Torresano Chápuli en diferentes escenarios de la geografía española (Almería, Huelva, Cádiz, Cáceres, Badajoz, Madrid, Burgos, Logroño, Soria, etc).

FAMILIA TORRESANO CHÁPULI
GENERAL JORGE BESSIÈRES
ES 28079 ARCM 302 · Colección · 1823-05-21 - 1824-12-27

Colección documental compuesta por cinco cartas que sirven para ilustrarnos sobre el desarrollo de los acontecimientos políticos y, sobre todo, militares acontecidos en los momentos finales del Trienio Liberal, en concreto en el contexto de la entrada de los Cien Mil Hijos de San Luis, y en los primeros años de la Década Ominosa:

• Carta de Jorge Bessières a su superior sobre su enfrentamiento en Madrid con las tropas del General Zayas (1823/05/21)
• Carta de Jorge Bessières a su superior solicitando a la regencia que ordene a Zayas y La Bisbal la liberación de presos realistas (1823/05/22)
• Carta de Jorge Bessières contestando a la carta de su amigo Ymbert hablando de diversos temas (1823/11/28)
• Carta de Jorge Bessières contestando a la carta de su amigo Ymbert hablando de varios temas (1824/12/27)
• Carta del Conde de Vitré a un general (probablemente Jorge Bessières) hablando de varios temas (1824 –1825/08/26)

GENERAL JORGE BESSIÈRES
FAMILIA BERTRÁN DE LIS
ES 28079 ARCM 300 · Colección · 1736-01-01 - 1953-12-31

Como ya se ha mencionado anteriormente, se trata de un fondo familiar formado por los documentos producidos o reunidos por al menos cuatro generaciones de la familia Bertrán de Lis, en los que se reflejan las actividades de carácter político, empresarial y financiero protagonizadas por los miembros de esta saga durante los siglos XVIII y XIX.

A pesar de que el conjunto documental presenta unas fechas extremas situadas entre los años 1736 y 1953, la documentación correspondiente al siglo XX es escasa y está formada únicamente por correspondencia y recibos fechados en años dispersos.

La serie más voluminosa y que presenta una mayor continuidad cronológica es la correspondencia, formada por 5564 cartas, fechadas entre los años 1753 y 1953, mantenida entre los miembros de la saga familiar, con amigos o socios comerciales. En ellas es posible vislumbrar tres temáticas principales: asuntos personales, negocios y política, que generalmente se solapan en una misma misiva, siendo muy escasos los ejemplares en los que se abordan alguna de estas cuestiones de forma exclusiva.

Particular interés tienen las cartas que se corresponden con el período de “emigración” o exilio de la saga familiar junto al resto de políticos liberales que tuvieron de alguna manera participación en los gobiernos del Trienio liberal. Es en estas cartas donde la combinación de asuntos personales -mayormente relacionados con la precariedad de su situación en el exilio-, económicos -negocios en el extranjero en los que participaban compañeros de exilio- y políticos -conspiraciones liberales para derrocar el régimen de Fernando VII- es más abundante.

La serie tiene una continuidad cronológica en aquellas cartas que reflejan las ideas políticas y económicas del fundador de la saga, Vicente Bertrán de Lis y Tomás, de corte liberal moderado y monárquico, y también de la situación convulsa en España y en Europa en los últimos años del reinado de Fernando VII, minoría de edad de Isabel II, regencia de María Cristina, acontecimientos de la revuelta de París en 1830 y la subida al trono de Luis Felipe, entre otros temas. Tras el retorno de los liberales del exilio -a partir de 1833- los asuntos políticos pasarán a un segundo plano en la correspondencia, dando paso a unas cartas que contienen sobre todo asuntos personales y económicos.

Figura además documentación personal generada por cada miembro de la familia como individuo, relacionada con su filiación, vida académica o profesional: certificados de matrimonio, documentos de identidad, expedientes académicos o relaciones de méritos y servicios, entre otros.

Sobre el patrimonio familiar es necesario señalar la presencia de documentos referidos a títulos de propiedad (escrituras, inventarios, testamentarías); documentos judiciales correspondientes a procedimientos civiles por conflictos entre particulares referidos a derechos y bienes, impago de deudas o jornales; y documentos que justifican operaciones mercantiles -entre las que situamos, por ejemplo, el papel de Vicente Bertrán de Lis y Rives como importador de vino de jerez en Londres, o los generados en el comercio al por menor de esteras, pan, huevos, vestidos, telas, leche y otros suministros de la vida cotidiana-, todos ellos integrados en la serie “recibos”, formada por facturas, recibos, libranzas, “debe-haber”, pólizas, etc.

Mención especial para la historia del urbanismo en Madrid ocupan los documentos referidos a la finca “La Montellana”, situada “extramuros de la puerta de Alcalá”, en el distrito de Buenavista, en lo que ahora son las calles de Narváez y Jorge Juan de Madrid, y cuya documentación más importante se integra en la serie de “Expedientes de expropiación forzosa”, referida a los problemas que tuvo la familia con el ayuntamiento de Madrid para el pago por la ocupación de la finca en la construcción del ensanche de Madrid. También es interesante la serie “Cuentas de ingresos y gastos” donde vemos la productividad de esa finca agrícola que también poseía un tejar que proporcionó ladrillos para la construcción del actual Congreso de los Diputados y de varios edificios propiedad del marqués de Salamanca.

El resto de documentación que forma este fondo refleja las actividades empresariales, financieras y políticas desarrolladas por los miembros más representativos de la saga.

Respecto a la actividad empresarial encontramos a los Bertrán de Lis al frente de negocios considerados punteros en el inicio de la industrialización en nuestro país, como son las explotaciones mineras, compañías ferroviarias, proyectos de ingeniería y construcciones navales.

Es numerosa la documentación referida a varias minas de carbón del norte de España que forman parte del patrimonio familiar pero cuya gestión y explotación corresponde a empresas o sociedades: Sociedad Carbonera del Samuño y Sociedad Minera Cántabra. Figuran, en menor medida, documentos relativos a explotaciones mineras en otras zonas peninsulares (contratos de explotación de unas minas en Teruel e informes sobre minas de azogue en Almadén).

Respecto al sector ferroviario, hay que señalar la importancia de los documentos referidos a la Compañía del Ferrocarril Minero de Langreo en Asturias, empresa de capital español en la que Vicente Bertrán de Lis y Tomás ocupa la vicepresidencia, encargada de construir la primera línea ferroviaria de carácter industrial dedicada al transporte de carbón entre las minas de Langreo y Siero y el puerto de Gijón. Asimismo, se encuentran documentos de su participación en factorías del sector como la Compañía de frenos automáticos para el ferrocarril por el vacío de “Eames Vacuum Brakes, y de sus intereses en la explotación ferroviaria del tramo entre Aranjuez a Cuenca, en el proyecto de una vía entre Madrid y Segovia, y en la venta de traviesas para el tramo Valencia-Almansa-Tarragona.

El interés de los Bertrán de Lis en obras de ingeniería se manifiesta en la aparición de documentos referidos a novedosos proyectos industriales (Almacenamiento frigorífico de carnes en Madrid), así como obras civiles o militares (Abastecimiento de aguas a Barcelona, construcción de un dique en el río Urumea, fortificación de Torregorda en Cádiz, instalación de cable submarino hasta la Coruña) que si bien no forman series de elevado volumen ofrecen múltiples datos respecto a su planificación.

Con motivo de la formación de Vicente Bertrán de Lis y Derret en Inglaterra en construcción naval, se abre una nueva línea de negocios para la familia que se refleja documentalmente en la correspondencia, informes y contratos sobre la construcción de las fragatas “Mª Luisa”, “Victoria” y “Arapiles”, y el fletamento de la fragata de “Santa María”, así como un informe sobre las especificaciones técnicas del buque “Ironclad”.

Finalmente, hay que hacer alusión a los documentos relativos a la configuración de la compañía comandataria “La Propaganda Editorial”, dirigida por Ramón Melgares Pérez del Castillo (1869-1936) y en la que Álvaro Bertrán de Lis actúa como socio capitalista, con objeto de establecer suscripciones combinadas de varios periódicos de forma que el lector pueda obtener cada uno de los ejemplares a un precio más asequible.

Son numerosos los documentos que reflejan las actividades financieras desarrolladas por esta saga familiar durante la primera mitad del siglo XIX en calidad de asentistas del ejército y como prestamistas del estado. Los Bertrán de Lis ejercen estas dos actividades de una manera superpuesta garantizando la supervivencia y capacidad de actuación de los gobiernos liberales, por un lado, mediante el suministro de víveres, municiones y otros efectos destinados a un cuerpo de ejército o plaza militar, y por otro dotando de liquidez presupuestaria a la Hacienda pública.

Los primeros contratos entre ambas partes se producen durante la Guerra de la Independencia en Valencia, para extenderse posteriormente a otros lugares de la península, Ceuta y Melilla. Sin embargo, es durante las guerras Carlistas cuando encontramos a los miembros de la familia ejerciendo de forma continuada ambas funciones como socorro inmediato de la Corona y los gobiernos liberales.

Las actividades políticas, en estrecha relación con las empresariales y financieras analizadas anteriormente, se reflejan en escritos elaborados por Vicente Bertrán de Lis y Tomás, entre los que destaca el manuscrito inédito de carácter literario titulado Historia política de Don Vicente Bertrán de Lis, fechado en 1846, compuesto por cuartillas manuscritas y apuntes taquigráficos, en los que relata y comenta su actividad política siguiendo una división cronológica en dos etapas, una primera que discurre entre los años 1808 y 1814, y una segunda que se alarga hasta 1820.

Además, se conservan en forma de borradores manuscritos otros “apuntes” del mismo autor en los que formula ideas, reflexiones y opiniones sobre diferentes temas de la actualidad política del momento.

Por último, es importante señalar la presencia de colecciones, de las que se desconoce su vinculación con el resto del fondo, entre las que destacan la formada por los documentos referidos a la captura de la goleta inglesa “Deerhound” a cargo de la goleta española “Buenaventura” el 13 de agosto de 1873. Se trata de la transcripción de las comunicaciones que se intercambiaron desde la fecha de la captura hasta 1878 la Intendencia de Marina del Departamento de Ferrol, el cónsul y el vicecónsul británico de esa ciudad o la Comandancia General de Arsenales, además de informes e inventarios de los efectos encontrados dentro de la goleta inglesa, entre la que se encontró abundante munición para el bando carlista.

La documentación que configura este fondo familiar permite el conocimiento de los inicios de la historia contemporánea en España desde múltiples aspectos, entre los que situamos los siguientes:

Historia económica siglo XIX:

  1. Deuda pública española. Una de las constantes históricas con más arraigo en España consiste en las políticas de gestión de la deuda en la España del siglo XIX y la financiación del déficit del presupuesto del Estado. En este fondo tenemos fuentes primarias respecto a los intentos de la familia de Bertrán de Lis de ayudar al gobierno como prestamista del Estado y como agente mediador entre éste y particulares.
  2. Desamortización de bienes nacionales. La desamortización está presente en “Correspondencia” y “Actividad política”, pues Vicente Bertrán de Lis y Tomás teorizó sobre el beneficio para España de la venta de bienes nacionales para invertirlo, en lo que él llamó, la Empresa de Isabel II que abogaba en la inversión en obra pública para sacar al país del atraso endémico. Asimismo, la familia adquiere la Cartuja de Sevilla, proveniente de la desamortización de los bienes del clero y la propiedad de Portaceli en 1843 (Valencia) que se convierte en un sitio de recreo de para la familia y una oportunidad de negocio.
  3. Historia de la banca española y europea y financiación de los Estados europeos. Disponemos de información sobre las relaciones de Vicente Bertrán de Lis con diferentes banqueros de Europa, destacando sus negocios con la familia Rothschild en el campo de la financiación de los estados europeos, especialmente la España posterior a Fernando VII. Asimismo, en sus actividades como prestamistas del estado, vemos el modo de financiación en época de necesidad de los gobiernos y la Corona. Por otro lado, algunos miembros de la familia ejercieron funciones recaudatorias, como Rafael Bertrán de Lis y Rives, que fue recaudador de contribuciones de la provincia de Madrid. Serie “Correspondencia” y subfondo “Actividad financiera/crediticia”.

Historia de la actividad industrial siglo XIX:

  1. Minería. Uno de los principales negocios de la familia en España tras el exilio muestra el desarrollo de la minería del carbón y otros minerales acompañado de la introducción del ferrocarril tanto en la zona norte de España (Asturias y Cantabria) como en Cuenca. Relacionado con la actividad industrial, tenemos a los altos hornos en el País Vasco, donde iban a parar parte de la producción minera. La documentación se encuentra en los subfondos de la Compañía Minera Cántabra, Compañía Carbonera del Samuño y serie “Correspondencia”.
  2. Desarrollo industrial en España siglo XIX. La intensa actividad empresarial de la familia Bertrán de Lis a partir del establecimiento de los gobiernos liberales abarca los siguientes campos: minería; construcción de infraestructuras públicas (vías de ferrocarril, carreteras, puentes y diques); fabricación de materiales de construcción (tejas, ladrillos y materiales para suelos); introducción de maquinaria de ferrocarril, máquinas de refrigeración y otra maquinaria industrial; armamento y defensa militar.
  3. Desarrollo industrial en Europa y Estados Unidos siglo XIX. La relación con empresas fabricantes y proveedoras de maquinaria industrial inglesas y estadounidenses principalmente aporta información destacada al fondo a través de los prospectos comerciales de las compañías y de la correspondencia mantenida con ellas. Subfondo Actividad empresarial” y Serie “Correspondencia”.
  4. Desarrollo del ferrocarril en España, Europa y América. Relacionado con los apartados anteriores, y sobre todo con la minería, ya que el desarrollo del ferrocarril en España vino de la mano del transporte de mercancías, como ya ocurrió en Cuba, donde se inauguró el primer ferrocarril español. En este fondo, el desarrollo de la minería va unido al desarrollo del ferrocarril y viceversa, ya que los 'caminos de hierro' facilitaron la salida al mar del mineral. La unión y la mezcla entre la Compañía Minera Cántabra y la compañía del Ferrocarril Minero de Langreo en Asturias es un ejemplo claro de lo anterior, ya que hay muchas menciones de ambas compañías. La relación de los Bertrán de lis con compañías inglesas y estadounidenses y el proyecto del ferrocarril en Puerto Rico amplía el interés de los documentos tratados a una escala internacional. Subfondo “Actividad empresarial” y serie “Correspondencia”.

Historia política siglo XIX:

  1. Situación de los liberales en el exilio durante el reinado de Fernando VII. En la serie “Correspondencia” encontramos testimonios de la vida personal, supervivencia económica, negocios y conspiraciones políticas de la familia Bertrán de Lis en el exilio, así como de otros exiliados en Inglaterra y Francia relacionados con la causa liberal.
  2. Las revoluciones liberales europeas del siglo XIX. Durante su exilio (1823-1834) la familia permanece fiel al pensamiento liberal y sigue con atención la revolución de 1830 y otros movimientos en países europeos. Asimismo, en “Correspondencia”, aparecen descripciones de los levantamientos liberales en París.
  3. Liberalismo y carlismo en España en el siglo XIX. Pronunciamientos liberales, levantamientos realistas y guerras carlistas. A partir del exilio abunda la información sobre los movimientos liberales y conspiraciones políticas para lograr el derrocamiento de Fernando VII (Espoz y Mina, Torrijos, etc.). Al final de su reinado aparecen las menciones a los movimientos realistas a través de amigos o familiares que residen en España y a la evolución del carlismo con el desencadenamiento de la guerra civil, durante la regencia de María Cristina de Borbón. En este sentido podemos seguir los movimientos de las tropas carlistas e isabelinas en la contienda en la serie “Correspondencia”, a través de las noticias que se escribían los miembros de la familia, también los peligros para viajar que implicaban las zonas de guerra (incluso los hermanos Rafael y Luis Bertrán de Lis y Rives fueron secuestrados de camino a Córdoba durante la primera guerra carlista).
  4. Monarquía española. Hay documentos con información de primera mano de los reinados de Fernando VII, María Cristina de Borbón e Isabel II y sobre las relaciones de la familia Bertrán de Lis con la Corona en tres contextos diferentes: gestiones para obtener el perdón real y el fin del exilio, negocios empresariales y financieros con los gobiernos liberales de la regencia y relaciones con la familia Borbón tras el enlace de Vicente Bertrán de Lis y Derret con María Luisa Gurowski y Borbón. Así, la familia se instala en los círculos próximos a la monarquía restaurada y es elevada a la nobleza. Subfondos “Actividad financiera/crediticia”, “Actividad empresarial” y Serie “Correspondencia”.
  5. Gobiernos españoles del siglo XIX. A partir de la regencia de María Cristina de Borbón y de la sucesión de gobiernos liberales hay fuentes relacionadas con la financiación del país por la banca europea con la intermediación de banqueros como Bertrán de Lis. Por otro lado, los negocios empresariales de toda índole liderados por la familia en este período están mayormente conectados con ministros del gobierno que facilitan o frenan su desarrollo. Son innumerables los ejemplos de intentos de influencia en los distintos gobiernos tanto en el exilio como en España. Subfondos “Actividad financiera/crediticia”, “Actividad empresarial” y Serie “Correspondencia”.

Historia de la vida cotidiana en el siglo XIX:

  1. Historia de la salud y de la medicina en el siglo XIX. Importante fondo para conocer las enfermedades, remedios caseros, homeopáticos y profesionales en la España del siglo XIX a través de la serie “Correspondencia”, donde se trata de temas personales en el continuo intercambio de cartas entre los miembros de la familia que estaban desperdigados en España, Francia e Inglaterra, todo ello bajo la perspectiva de una familia burguesa del siglo XIX. También las cartas son testimonios de los distintos brotes de cólera que azotaron Europa durante el siglo XIX.
  2. Transporte y viajes en Europa. Relacionado con lo dicho anteriormente, y debido a su situación como exiliados, por un lado, y como comerciantes por otro, la serie “Correspondencia” es fuente primaria para el estudio del transporte en el ámbito europeo y español, ya que se cuentan las vicisitudes de los viajes de forma pormenorizada, contando la comodidad o adecuación de los medios de locomoción para ir, por ejemplo, a Valencia, Biarritz, París o Londres.
  3. Ocio y sociedad. La serie “Correspondencia” contiene una valiosa información sobre la sociedad del siglo XIX en España (sobre todo en la ciudad de Madrid y en Valencia), Francia (Biarritz, París, Bayona, Cognac) e Inglaterra (Bow, Hastings y Londres). Aquí podemos encontrar relatos de las actividades de ocio, como el teatro o vistitas al zoo, y de acontecimientos importantes como la Exposición Universal celebrada en Londres en 1851.
  4. Evolución del género epistolar. Por el gran volumen de correspondencia existente y por el amplio marco cronológico, el fondo invita al análisis de este género. Aunque aparece una primera carta en italiano de 1753 que no guarda relación aparente con la familia, el volumen de cartas desde 1811 hasta 1952 presenta ejemplos de carta íntima o familiar, de contenido político, de gestión de asuntos profesionales y, a partir de 1860, aparece ya el telegrama completando la carta manuscrita. A esto se unen los ejemplares de cartas de texto cruzado, las cartas cifradas o reservadas. También es una buena fuente para el estudio de las escrituras personales (incluidas infantiles) durante más de un siglo en distintos países, así como la escritura taquigráfica. Destacamos también los numerosos modelos de membretes tanto personales como profesionales, y numerosas tipologías de papel (con filigranas o no) que existen en las distintas series de “Correspondencia”.

Historia del urbanismo siglo XIX:

  1. Suministro de agua a grandes ciudades siglo XIX. Uno de los negocios más destacados tiene relación con la construcción de infraestructuras para el abastecimiento de agua a grandes ciudades como Madrid y Barcelona. Subfondo “Actividad empresarial”.
  2. Desarrollo del barrio de Salamanca (Madrid). La familia Bertrán de Lis poseía la finca “La Montellana”, situada en el actual barrio de Salamanca, cerca de la actual puerta de Alcalá en Madrid. El proceso de expropiación aparece en la serie “Correspondencia”, siendo una fuente principal para el estudio del urbanismo de esa parte de Madrid.
  3. Historia del comercio. A través de la serie “Patrimonio/Recibos” y “Otros negocios/Documentos contables” se puede ver el tejido comercial de la ciudad de Madrid a finales del siglo XIX y principios del siglo XX, con oficios y comercios ya desaparecidos, como las vaquerías en lo que hoy es el centro urbano de la capital, el despacho de carbones o los coches a caballo.
FAMILIA BERTRÁN DE LIS
FAMILIA SÁNCHEZ MERINO
ES 28079 ARCM 299 · Colección · 1801-01-01 - 2002-01-05

El fondo Sánchez Merino está formado por los documentos reunidos y custodiados por determinados miembros de dos ramas familiares -los Sainz de Rozas y los Sánchez Merino-, referidos, la mayor parte de ellos, a la propiedad de la finca del antiguo Monasterio de Santa María de El Paular durante los siglos XIX y XX.

Como hemos visto en el apartado 2.2 de este informe, ambas sagas familiares se convierten, por efecto de la exclaustración y desamortización de bienes de la iglesia en el primer tercio del siglo XIX, en propietarias de la antigua Cartuja situada en el municipio de Rascafría, a lo que se suma la adquisición de otras tierras comprendidas en el mismo término municipal.

Estos procesos determinan la génesis y proceso acumulativo de documentos de este fondo, y explica que los documentos más abundantes son aquellos que justifican la titularidad de la finca de El Paular, reunidas en el epígrafe Patrimonio.

Contiene, además de las escrituras notariales sobre las fincas, dos series de gran interés: Expedientes de adquisición de Bienes Nacionales, formado por documentos fechados entre los años 1822 y 1855 referidos a la compra del Monasterio por efecto de las leyes desamortizadoras, y Expedientes de Expropiación forzosa, relativo a la pérdida de la parte monumental del mismo, con documentos fechados entre 1928 y 1949.

Se encuentran, además, documentos referidos a la explotación y obtención de rendimiento económico de las fincas, que forman las series asociadas al epígrafe Administración de bienes y archivo.

Destacamos los documentos referidos a los pleitos que la Familia sostiene con la Sociedad Civil Belga (dedicada a la explotación maderera) y con otros sujetos por la utilización del agua y por el paso y aprovechamiento de los bosques de Rascafría.

Además, encontramos otros tipos de documentos como son:

-Documentos de filiación, a través de los cuales podemos determinar la posición genealógica de los miembros de las ramas familiares (certificados de nacimiento, matrimonio, defunción, bautismo).

-Documentos relativos a la actividad profesional de algunos de los miembros de la familia, los cuales, además de acumular tierras se dedicaban a profesiones liberales: Isidro Sainz de Rozas, profesor en Medicina y Cirugía, y diputado a Cortes; Ramón Sánchez Merino, catedrático de Medicina en la Universidad Central; Pablo Sánchez Alonso-Gasco, arquitecto autor del edificio de la Fundación Fernando de Castro; y Gabriel Sánchez Gavarret, industrial e inventor, del cual se conserva en este fondo la patente concedida en 1926 sobre una jeringuilla para inyecciones a gran presión

-Colección de 56 imágenes fotográficas en papel, b/n, enmarcadas en cartón, la mayor parte de ellas retratos familiares, individuales y en grupo, en cuyo reverso figura la autoría de diferentes estudios fotográficos, entre los que destacamos las firmas de Alviach, Calvache, Eusebio Juliá, Franzen, Nieto, Orestes y Padró.

Por el contenido expuesto se puede concluir que este fondo familiar es un ejemplo para el estudio de la implantación de la economía y sistema de propiedad de la tierra propio del liberalismo, por el cual, determinadas sagas familiares burguesas y dedicadas a profesiones liberales compran tierras desamortizadas y pasan a convertirse en propietarios.

Pero además, en el caso de la finca del antiguo Monasterio de Santa María de El Paular encontramos la peculiaridad de que en el primer tercio del siglo XX se produce una reversión de parte de las propiedades adquiridas por la familia al Estado, al decretarse el carácter histórico-monumental del antiguo recinto monacal.

FAMILIA SÁNCHEZ MERINO
MARQUESADO DE LUQUE (FINCA EL ENCÍN)
ES 28079 ARCM 295 · Colección · 1431-05-06 - 1933-12-31

El fondo recoge la documentación correspondiente a las fincas de “El Encín”, “La Canaleja” y Camarmilla La Cascajosa y otras de menor extensión situadas en los términos municipales de Alcalá de Henares, Meco, Los Santos de la Humosa y Camarma de Esteruelas (todos ellos en la provincia de Madrid) desde el año 1467. Estas propiedades fueron acumuladas por Federico de Luque y Velázquez a finales del s. XIX y principios del s. XX.

Fundamentalmente, se trata de pleitos por las posesiones, títulos de propiedad, escrituras de obligación y deuda, escrituras de censos, escrituras de hipoteca, apeos de fincas, arrendamientos de propiedades, cartas de pago, cuentas de administración, expedientes de obras privadas y las fundaciones y mayorazgos vinculados a las fincas.

Destacamos dos series de gran importancia para este fondo:

  1. Inventario de documentos, serie interesante para el conocimiento de todas las propiedades que componen el fondo, en el que aparece una relación de los documentos que el marqués de Luque poseía y que justificaban la posesión de las tierras a lo largo de los siglos. De esta relación no tenemos todos los documento, siendo los más abundantes los conservados de la finca “El Encín” en lo referente a las escrituras de propiedad y a los pleitos y sentencias; en menor medida hay documentación de “La Canaleja” y, por último, de Camarmilla.

  2. Títulos de propiedad. Es el más numeroso del fondo y de gran importancia para el conocimiento de la transmisión de la propiedad de los tres grandes gruesos de tierras que acumuló el marqués de Luque hasta su muerte en 1908. Interesa para el estudio del cambio jurídico producido en pleno siglo XIX sobre la propiedad de la tierra.

De los 78 títulos de propiedad que contiene el fondo, tan sólo 1 hace mención al cargo que Federico Luque tiene como presidente de la “Sociedad General Española de Carbones” en 1903, el resto hace referencia a la compra de tierras en los términos municipales de Meco, Los Santos de la Humosa, Alcalá de Henares, en la provincia de Madrid, y de algunas tierras en el término municipal de Azuqueca de Henares, en la provincia de Guadalajara. Todas las escrituras son de compra de propiedades, exceptuando ya en 1907, al final de su vida, donde aparece que el marqués vende a la Compañía de los ferrocarriles de Madrid a Zaragoza y Alicante, parcelas de tierra en el término municipal de Meco, que pertenecían a “El Encín”.

No todos los títulos de propiedad son del marqués de Luque, sino que él recoge y acumula todos aquellos títulos y documentación relativa a la propiedad de lo que va adquiriendo a finales del siglo XIX y principios del XX .. Aparecen, mayoritariamente escrituras protocolizadas, pero también vemos recibos, obligaciones de pago e hipotecas, es decir, todo lo que justifica la propiedad de una casa y sus cargas. En este orden de cosas, hay también certificados e informaciones sobre las cargas de las propiedades.

La documentación que configura este fondo permite el conocimiento de los siguientes temas:

  1. Evolución de la propiedad de la tierra desde los siglos XV al XX. A través de las escrituras y pleitos custodiados en este fondo.
  2. Desamortización de los bienes señoriales
  3. Vínculos y mayorazgos
  4. Filigranas. El fondo posee un total de 111 modelos diferentes de filigranas o marcas de a lo largo de cuatro siglos (siglos XV-XIX).
FEDERICO LUQUE DE VELÁZQUEZ
Antonio Tena Artigas
ES 28079 ARCM 275 · Fondo

El fondo Antonio Tena Artigas custodiado en el ARCM está formado casi en su totalidad por Correspondencia fechada entre los años 1954 y 1968, periodo en el que ocupó los cargos de secretario general técnico de los Ministerios de Educación Nacional (1954-1966) y de Educación y Ciencia (1966-1968), y de Comisario de Extensión Cultural de ambos ministerios
Se trata de una correspondencia oficiosa, propia de una secretaría particular de un alto cargo de la Administración, caracterizada, en primer lugar, por el empleo de cierto tono de familiaridad entre autor y destinatario y, en segundo lugar, por la mezcla de asuntos oficiales con otros más particulares.
Con respecto a los autores y/o destinatarios, señalar la presencia de un amplio elenco de la sociedad española, tanto personalidades del mundo político (Esteban Bilbao, presidente de las Cortes; Raimundo Fernández-Cuesta, procurador en Cortes; Fernando Herrero Tejedor, vicesecretario general del Movimiento; Carlos Arias Navarro, alcalde del Ayuntamiento de Madrid; Antonio Gómez Jiménez de Cisneros, alcalde de Murcia; Eduardo Aunós, presidente del Tribunal de Cuentas), del mundo educativo (Rector de la Universidad de Valladolid), cultural (Federico Udina Martorell, director del Archivo de la Corona de Aragón) del mundo diplomático (Wolfgang Barón Von Welek, embajador de Alemania) o con personas desconocidas, obreros, pequeños propietarios, profesionales etc que contactan con Antonio Tena por alguna necesidad o situación en la que una persona de su influencia puede ayudarle. De esta manera resalta por provincias una gran cantidad de correspondencia con personas de Murcia y de la localidad de Palas de Rey (Lugo), donde Antonio ejerció de notario y mantiene un mayor número de relaciones personales.
Los temas más repetidos son aquellos relacionados con peticiones de recomendación o mediación por parte de Antonio Tena Artigas ante diversas autoridades y/o instituciones para convalidaciones de estudios, oposiciones y concursos, exámenes, solicitudes y/o traslados de plaza en diversos centros escolares, becas y ayudas, nombramientos, solicitud de medios materiales (máquinas de escribir, culturales y audiovisuales), y de construcción de centros escolares e instalaciones deportivas (Murcia, Lugo).
También las cartas de agradecimiento por las gestiones realizadas, invitaciones a actos, petición y/o remisión de publicaciones, y diversos asuntos relacionados con la enseñanza en España.
Señalar el interés de algunas cartas en las que se informa sobre la situación de la Universidad, la escasez de centros educativos, la necesidad de transporte escolar, cátedras, la revisión de ciertos expedientes de depuración o la publicación de métodos de aprendizaje de idiomas (“Método Campo”)
Como secretario general técnico del ministerio de Educación se hace cargo de determinados gastos y trámites relativos a Francisca Sánchez del Pozo, poseedora del Archivo Ruben Darío y su “donante”. Por lo que son interesantes tanto los documentos originales como las fotocopias que adjunta .
En relación a asuntos profesionales ajenos al ministerio como es el caso de la relativa a la testamentaría de María Codorníu Bosch, Viuda de La Cierva, de la que Antonio Tena Artigas es contador-partidor de la misma.

TENA ARTIGAS, ANTONIO
JULIO GÓMEZ DE SALAZAR
ES 28079 ARCM 272 · Colección · 1901-01-01 - 1993-12-31

Esta colección documental agrupa documentos, material gráfico, publicaciones y material sonoro reunidos a lo largo de su actividad personal y profesional por Julio Gómez de Salazar Alonso.

Destaca por su volumen la colección de fotografías en papel b/n reflejo de una actividad investigadora en diversas materias consecuencia de su actividad profesional, que pueden servir como una herramienta de apoyo en temas relacionados con acontecimientos históricos, curiosidades, inventos, retratos de personalidades, Madrid, etc.

Documentos de conservación permanente.

JULIO GÓMEZ DE SALAZAR
GERARDO CONTRERAS
ES 28079 ARCM 232 · Fondo · 1906-01-01 - 1975-12-31

Forman parte de este fondo las imágenes producidas y reunidas por el fotógrafo Gerardo Contreras Saldaña a lo largo de su dilatada carrera profesional.

Es precisamente la autoría de las imágenes, la cualidad que determina la división de este fondo en dos grandes agrupaciones documentales: imágenes producidas, aquellas cuya autoría corresponde al propio Gerardo Contreras, e imágenes reunidas, aquellas que producen otros fotógrafos y que el autor recibe formando una colección fotográfica propia.

IMÁGENES PRODUCIDAS POR GERARDO CONTRERAS

Agrupación formada por más de 180.000 imágenes, que recogen la producción fotográfica del autor entre los años 1924 y 1971.

En función del tipo de soporte, se establecen 3 conjuntos de imágenes:

  1. Placas de vidrio

Conjunto formado por 3.000 unidades en vidrio, fechadas entre los años 1924 y 1940, que se encuentran instaladas en 60 cajas especiales para este tipo de soportes (Signaturas 292-351), y descritas en 846 registros.

Las imágenes más antiguas nos sitúan junto a las tropas españolas desplegadas en Marruecos en los años 20, siendo la actividad castrense un tema recurrente en los reportajes de Contreras: maniobras militares; entrega de diplomas; retratos de jefes y oficiales; reuniones con Alfonso XIII; imposición de hábitos de las Órdenes Militares.

Retrata también las actividades desarrolladas por los reyes Alfonso XIII y Victoria Eugenia, así como por el general Primo de Rivera, como la presentación de credenciales de embajadores, las capillas públicas o los actos de inauguración de instituciones y centros públicos entre los que figuran el Hospital de la Cruz Roja, el Instituto Provincial de Puericultura, el Asilo de la Beata María Ana, el Grupo Escolar Menéndez Pelayo, o la Compañía Transradio en los campos del Deleite de Aranjuez, reunión del 55º Consejo de la Sociedad de Naciones en junio de 1929, mítines y actos políticos organizados por Unión Patriótica .

Son muy numerosas las imágenes relativas a las actividades de ocio y tiempo libre de la sociedad aristocrática madrileña en los años 20: campeonatos de tiro, carreras de caballos en el Hipódromo de la Castellana, cacerías y carreras de galgos en fincas de la aristocracia, partidos de polo y golf en el Club Puerta de Hierro.

Se vincula también a esta sociedad acomodada el inicio de actividades relacionadas con la aviación, con numerosas pruebas y demostraciones celebradas en el aeródromo de Getafe en las que participan oficiales de la Armada y mujeres pioneras de la aviación civil, y con las actividades organizadas por la Sociedad de Alpinismo Peñalara que suponen el inicio del alpinismo y de los deportes de invierno en la sierra madrileña.

Contreras también retrata actividades más populares y multitudinarias que se celebraban en las calles de Madrid como la Fiesta de la Raza (origen de la actual festividad de la Hispanidad), la Fiesta de la Flor (de carácter benéfico), procesiones religiosas…

Con la proclamación de la II República el tema político se coloca en el objetivo del fotógrafo: asistimos a la euforia con que la población se lanza a las calles en Madrid para festejar el 14 de abril; los nombramientos y ceses sucesivos de gobiernos; la celebración de elecciones en las que por vez primera participan las mujeres; mítines y concentraciones populares de partidos y organizaciones sindicales. Destacar, en este periodo, el amplio reportaje que dedica al proceso por el intento de rebelión militar de 10 de agosto de 1932, conocido como 'la Sanjurjada'.

Por último, son abundantes las placas de vidrio que tratan el tema del retrato, ya sea individual o en grupos, de políticos, alta nobleza, artistas e intelectuales de los años 30, y la fotografía documental con imágenes de ciudades y pueblos españolas.

En torno a un 30% de este material presenta un deterioro de la emulsión provocando importantes pérdidas de imagen que han dificultado la identificación y descripción de las mismas.

  1. Rollos de película plástica

En segundo lugar, figuran 171 rollos de negativos plásticos de 35 mm en b/n que contienen un total de 2.741 imágenes, fechadas entre los años 1935 y 1956, referidas al final de la II República, la Guerra Civil y la posguerra.

Señalar el amplio reportaje sobre el asesinato de José Calvo Sotelo, en el que aparecen las primeras imágenes del suceso, la investigación policial que se desarrolla, y las autoridades que acuden a su domicilio y sepelio.

Especial atención merece el tratamiento de la Guerra Civil española. Las primeras imágenes sobre el tema se refieren al reparto de armas entre los milicianos que se produce en Madrid tras la sublevación y al episodio del asedio al Alcázar de Toledo, todos ellos ocurridos entre los meses de julio y septiembre de 1936.

Encontramos amplios reportajes de la actividad del Ejército Republicano en diferentes frentes de guerra durante los años 1937 y 1938 (movimiento de tropas, actividades cotidianas de los soldados, efectos de los bombardeos, relación con la población civil, participación de las Brigadas Internacionales, etc), así como un detallado tratamiento dado al juicio celebrado en Madrid el 14 de febrero de 1937 tras el ataque del general Líster al Cerro de los Ángeles, conocido como juicio al 'Cerro Rojo'.

Finalmente, Contreras documenta la entrada en Madrid del Ejército Nacional a finales del mes de marzo de 1939, con imágenes relativas al frente de guerra formado en el entorno de la Ciudad Universitaria, las trincheras y bunkers que se habilitan en la zona, la vida de los soldados en ellas, el avance de las tropas franquistas por el barrio de Argüelles y la reacción del pueblo madrileño ante el final de la Guerra.

A continuación nos muestra un Madrid desolado por la Guerra con parques, jardines, edificios institucionales y de viviendas destruidas por los bombardeos, restos de fortines y trincheras en la Ciudad Universitaria y Hospital Clínico, ruinas del Asilo de Santa Cristina y del Instituto de la Paloma.

En este escenario, tanto el partido único -Falange Española Tradicionalista y de las Juntas Ofensivas Nacional-Sindicalistas (FET y de las JONS)-, como la iglesia católica protagonizan los actos multitudinarios celebrados en la ciudad y se convierten en motores de la recuperación social de la misma: puesta en marcha de los comedores de Auxilio Social para la atención de una población asolada por el hambre; desfiles de miembros del partido y de las organizaciones sindicales celebrando la victoria en la Guerra; procesiones, homenajes y misas funerales por los caídos durante la contienda; campamentos juveniles en la sierra madrileña; festivales deportivos; talleres profesionales y enseñanza de adultos.

También capta hechos puntuales de gran repercusión y propaganda política del nuevo Régimen, como el regreso en grandes camiones de las reservas de dinero al Banco de España; las obras de rehabilitación y construcción del túnel ferroviario de los Nuevos Ministerios; el regreso de niños y ancianos evacuados a otras zonas durante la Guerra; la visita del conde Ciano.

Al mismo tiempo Madrid recupera actividades cotidianas: tráfico ferroviario en la estación del Norte; encendido nocturno de farolas en las calles; curso escolar en el Instituto San Isidro y matriculaciones en la Universidad Central; apertura de bares y tiendas de comestibles; partidos de futbol en Vallecas; verbena de San Antón.

Finalmente, figuran varios rollos fechados en 1956 que contienen imágenes del viaje en grupo realizado en autocar por Gerardo Contreras y su esposa a países del centro de Europa (Suiza, Austria y Alemania).

En torno a un 30% de los rollos de película plástica presentan mal estado de conservación (curvaturas, velado, presencia de hongos y humedad), por lo que, en ocasiones, no ha sido posible determinar con precisión el tema o evento reflejado en ellos.

  1. Tiras de película plástica

La parte más voluminosa del fondo es la formada por más de 170.000 imágenes, la gran mayoría en formato de tiras de negativos plásticos de 35 mm, aunque también figura cierto número de imágenes en formatos mayores (6 x 6 cm, 6 x 9 cm. 6 x 12 cm), fechadas entre los años 1939 y 1971.

Estas imágenes reflejan, en su mayor parte, la actividad de Gerardo Contreras como reportero gráfico al servicio del diario Arriba en el que permaneció durante más de 30 años de ejercicio profesional.

Los temas tratados por el fotógrafo son muy variados, puesto que debía captar con su cámara todo evento de interés informativo para un periódico que, no olvidemos, actúa durante los años 40, 50 y 60 como portavoz y escaparate del nuevo régimen franquista instaurado al término de la Guerra Civil.

Encontramos fielmente cada uno de los múltiples actos protagonizados por el Jefe del Estado: audiencias civiles y militares en el despacho del palacio de El Pardo; presentación de credenciales de embajadores en el palacio de Oriente; actos sociales como la entrega anual de los premios de natalidad, los premios a productores y empresas ejemplares o los premios a la formación profesional obrera; inauguración de instalaciones e infraestructuras de todo tipo; y actos de propio ensalzamiento de la figura del Caudillo (Día del trabajo, Día del Caudillo, onomástica de Francisco franco y de su esposa Carmen Polo).

Le siguen en número los reportajes relacionados con las instituciones políticas del régimen, ya sean de la propia estructura político-administrativa (Cortes Españolas, Ministerios, Organismos como el Instituto Nacional de Previsión, Instituto de Cultura Hispánica, Diputación Provincial de Madrid) como de organismos asociados al Movimiento Nacional (Falange Española Tradicionalista y de las JONS, Frente de Juventudes, Sindicatos Español Universitario, Sección Femenina).

En este ámbito, Gerardo Contreras trata con especial interés los temas relacionados con la política benéfico-asistencial, educativa y cultural del nuevo régimen. Destacan las actividades desarrolladas por Auxilio Social en los años 40 –organización de socorro humanitario vinculada a la Sección Femenina de FET y de las JONS- en un Madrid destruido y hambriento tras la Guerra (comedores sociales, residencias para huérfanos, economatos); la inauguración de hospitales y centros asistenciales durante los años 50 y 60 (Sanatorio Iturralde, Ciudad Sanitaria Provincial, Ciudad Sanitaria La Paz); los actos realizados en residencias y colegios mayores (Colegio Ramiro de Maeztu, Ciudad Escolar, Universidad Central y Universidad Complutense); y las actividades de ocio y tiempo libre para niños y jóvenes (campamentos de la Organización Juvenil y del Frente de Juventudes desplegados en la sierra madrileña, programas de vacaciones en la costa), etc.

Recoge con su cámara los actos desarrollados en Academias, centros culturales y colegios profesionales (Academia de Jurisprudencia, Academia de la Historia, Academia de la Lengua, Academia de Bellas Artes de San Fernando, Ateneo de Madrid, Colegio de Abogados de Madrid, Consejo Superior de Investigaciones Científicas, Museo de Bellas Artes, Museo Nacional de Arte Moderno)

La Iglesia y el Ejército, pilares básicos en los que se asienta el régimen instaurado por Francisco Franco, tienen también una constante presencia en este fondo fotográfico.
Son numerosos los actos castrenses de los diversos cuerpos y armas del Ejército, en muchos de los cuales está presente el Jefe del Estado (misas por los Caídos, Desfile de la Victoria, Pascua Militar, entrega de diplomas

GERARDO CONTRERAS
Archivo ducal de la Casa del Infantado
ES 28079 ARCM 203 · Fondo · 1346-1944

Forman parte de los Fondos madrileños del Archivo Ducal de la Casa del Infantado los documentos producidos o reunidos por los duques del Infantado en la organización y administración de dos instituciones ubicadas en el territorio madrileño vinculadas, desde su origen, a dicho linaje: Condado del Real de Manzanares y Hospital de San Salvador.

Los documentos relativos al CONDADO DEL REAL DE MANZANARES tienen un volumen de 3 ml y 13 carpetas de planeros y se organizan en 260 registros de información fechados entre los años 1346 y 1885, por lo que abarcan un amplio periodo cronológico que se inicia en momentos anteriores a la formación del antiguo señorío nobiliario, y luego condado, y finaliza en momentos posteriores a la abolición del régimen señorial en el siglo XIX.

Son muy numerosos (75 % del total de registros asociados al Condado) los documentos relacionados con el ejercicio por parte de los titulares de la Casa del Infantado de derechos jurisdiccionales sobre el territorio del Real de Manzanares.

Por el volumen y antigüedad de los documentos, es preciso señalar los pleitos entre los duques del Infantado y la villa de Madrid, sobre la jurisdicción de las villas y lugares del Real de Manzanares, y sobre el aprovechamiento de los recursos forestales de la zona.

Los litigios por estas causas se suceden en el tiempo desde finales del siglo XIV hasta bien entrado el siglo XVI, bajo el argumento por los titulares del condado de que les corresponden todos los derechos de jurisdicción sobre el término del Real de Manzanares, en razón del mayorazgo fundado sobre el mismo, mientras que el concejo de Madrid defiende los derechos de uso y explotación de los montes, prados y pastos comunes y concejiles, que supone que los ganados y pobladores de la villa de Madrid puedan entrar a pacer las hierbas, beber las aguas, cortar leña y madera de los montes y hacer carbón.

Para hacer uso de sus derechos de aprovechamiento comunal, los concejos disponen la construcción de “cercas”, determinando los límites entre los pastizales (dehesas, ejidos y prados) y las tierras de labranza, ocasionando enfrentamientos con el señor cuando procede al derribo de los cercados.

Los pleitos se llevan en principio por la justicia ordinaria, quien da sentencia a favor de la villa de Madrid, pero, posteriormente los duques recurren en segunda instancia a la Chancillería de Valladolid, y de forma excepcional, por su condición de nobleza, a la Sala de 1500 de la Real Audiencia y Chancillería de Granada, alegando que en el traslado del proceso desde Valladolid hasta Granada y en el traslado de los documentos aportados como prueba faltan ciertas probanzas y las escrituras aportadas por la villa de Segovia, importantes para su defensa.

Todos los documentos relacionados con este tema se encuentran en la sección denominada Jurisdicción señorial, y dentro de ésta formando parte de las series documentales Apeos, Concesiones reales sobre jurisdicción, Convenios y Pleitos, en función de su contenido.

Entre todos ellos figura un pergamino de gran formato, fechado en 1346, en el que se da testimonio del apeo y amojonamiento entre el Real de Manzanares y la villa de Madrid, en función de las cartas y privilegios otorgados a dichos lugares por los reyes anteriores, así como 6 documentos, fechados entre los años 1390 y 1417, en los que se reconoce el privilegio de señorío concedido por los monarcas a la Casa de Mendoza.

Además, figuran una serie de legajos sin fecha alguna que contiene notas, apuntes y borradores, algunos de ellos en latín, así como copias sin autorizar y traslados autorizados de documentos presentados en los procesos, sobre los cuales es posible interpretar que pertenecieron a los letrados del Consejo señorial de la Casa del Infantado en el ejercicio de sus funciones judiciales.

Sin embargo, los documentos reflejan como la solución a gran parte de estos conflictos se produjo, de forma curiosa, sin la intervención de los tribunales de justicia, mediante convenios y acuerdos que se establecieron durante el último tercio del siglo XV y principios del XVI entre ambas partes.

También se convierten en objeto de disputa las cuestiones relacionadas con el pago de derechos señoriales por parte de los pobladores de las villas que formaban el Real de Manzanares, siendo muy numerosos los documentos que aluden a los derechos de pontazgo ejercidos sobre el puente que cruza el río Manzanares en la villa del mismo nombre, los de portazgo sobre el puerto de Guadarrama, y los derechos sobre la explotación de los ventisqueros de las villas de Manzanares, Chozas y Porquerizas.

Todos ellos se encuentran agrupados en la sección de Jurisdicción señorial encuadrados, según su contenido, en diferentes series: arrendamiento de derechos jurisdiccionales, concesiones de exención de impuestos, correspondencia, disposiciones reales sobre jurisdicción e informes.

Señalar la persistencia de los duques en el cobro de este tipo de rentas en los años posteriores a la abolición de los derechos jurisdiccionales establecida en la Ley de 26 de agosto de 1837.

Otro tema que se repite en los documentos de este fondo es el de las negociaciones entre la Casa del Infantado y el Consejo de la Mesta para determinar el paso de ganado y los derechos que ello conlleva por los términos del Real de Manzanares, siguiendo la ruta de las cañadas que llevaban a los ganados trashumantes desde el Norte hacia el Sur peninsular.

En este caso, los documentos, agrupados en la sección de jurisdicción señorial, están fechados entre los siglos XV y XVI y adoptan en unos casos forma de pleitos, siendo más numerosos los referidos a convenios entre ambas partes, lo que demuestra la importancia política y económica del Concejo de la Mesta para la corona castellana.

Aparecen también documentos relacionados con pleitos dinásticos que enfrentan a diferentes ramas del linaje de la Casa del Infantado por la posesión del condado del Real de Manzanares, que se encuentran situados en la serie pleitos por títulos y mayorazgos en la sección genealogía, títulos y mayorazgos.

El primero de estos procesos está formado por un total de 12 registros de información, fechados entre los años 1405 y 1423, se refieren al pleito que tuvo lugar entre los herederos de Diego Hurtado de Mendoza, y que enfrenta, por una parte a Aldonza de Mendoza, condesa de Trastámara e hija de su primer matrimonio con María Enríquez de Castilla, y por otra a Iñigo López de Mendoza, hijo menor de su segundo matrimonio con Leonor de la Vega.

Como resultado, Aldonza consigue retener en su poder el Castillo de Manzanares y los bienes vinculados a éste, si bien, tras su fallecimiento en 1435 revierten a manos de su hermanastro.

El segundo está formado por un solo registro de información, fechado en 1475, referido al litigio entre María de Luna, condesa de Saldaña y esposa de Iñigo López de Mendoza, y Beltrán de la Cueva, duque de Alburquerque, por la posesión de las villas de Mombeltrán y La Adrada.

Tras la caída en desgracia, muerte en el cadalso y apropiación de territorios pertenecientes a Don Álvaro de Luna, su esposa y madre de María de Luna, Juana Pimentel inicia un proceso de recuperación de rentas y posesiones procedentes de su herencia paterna para sus hijos, lo que provoca el enfado del rey Enrique IV quien concede en señorío las villas de Mombeltrán y La Adrada al duque de Alburquerque.

En tercer lugar, y formando también un solo registro fechado en 1850, se encuentran los documentos referidos al pleito entre los herederos de Pedro de Alcántara de Toledo y Salm-Salm, XIII duque del Infantado, que enfrentó, por un lado, al considerado su legítimo sucesor Pedro de Alcántara Téllez-Girón, XIV duque del Infantado, y por otro a Manuel de Toledo y Lesparre, hijo natural del duque fruto de su relación con Manuela Lesparre y Silva, y posteriormente legalizado.

Dicho proceso se resuelve amistosamente entre ambos correspondiendo a Manuel de Toledo el titulo de duque de Pastrana, así como la recepción de las rentas de Chamartín y del Real de Manzanares. Esta circunstancia explica que los documentos pertenecientes a este fondo fechados entre los años 1850 y 1885, tengan como autor al duque de Pastrana.

De gran interés son los documentos agrupados en la sección Patronato de Obras Pías, en la cual se incluyen todos aquellos referidos al HOSPITAL DE SAN SALVADOR, con un volumen de 1,7 ml. y 1 carpeta de planero, se organizan en 198 registros, fechados entre los años 1454 y 1944, en los que se refleja la función de patronazgo ejercida por la casa ducal del Infantado desde su fundación hasta el inicio del siglo XX.

En función de su antigüedad y contenido, es posible establecer dos grupos de documentos:

Un primer grupo estaría formado por los documentos más antiguos, fechados entre los siglos XV al XVIII, que agrupa a documentos singulares, que no forman grandes series, pero que aportan datos esenciales referidos a la fundación, funcionamiento, rentas y privilegios vinculados al Hospital de San Salvador.

Destacar, dentro de este primer grupo, la serie denominada Disposiciones eclesiásticas, formada por 8 documentos fechados entre los años 1454 y 1541, emanados de la cancillería pontificia o episcopal en los que se conceden diversas facultades a los rectores o se permite la vinculación de rentas y beneficios eclesiásticos al Hospital.

Al interés histórico de estos documentos, se suma el hecho de que 3 de ellos están fechados en momentos anteriores al incendio ocurrido en el castillo de Buitrago durante el cual, como se cita repetidamente en los documentos posteriores, se queman los documentos relativos al Hospital de San Salvador que se custodiaban en una de las torres del castillo.

La bibliografía consultada relativa al castillo de Buitrago detalla que el incendio se produce en 1536, según se desprende de un documento custodiado en el Archivo Histórico Nacional (Osuna C. 1650, nº 2), sin embargo, en una de las bullas custodiadas en este fondo fechada en 1534, ya se hace referencia a este hecho, puesto que recoge la comisión encargada por Pablo III al obispo de Segovia de que investigue e informe sobre la pérdida, tras el incendio, de los documentos que justifican las rentas eclesiásticas del Hospital.

Son numerosos los documentos que reflejan la preocupación de los rectores del Hospital y de los propios duques del Infantado por legitimar, mediante confirmaciones eclesiásticas, los antiguos beneficios y rentas que disfrutaba la obra pía, de forma que su cobranza y aprovechamiento no se ponga en duda, dando lugar a nuevas bullas, cartas episcopales, informaciones de testigos, certificaciones, testimonios, etc.

El ejercicio de las funciones del patronazgo por los duques del Infantado está también presente en otras series como las disposiciones de patronos y estatutos de obras pías, que determinan el funcionamiento, atribuciones del personal y servicios asistenciales prestados por el centro.

En la serie denominada nombramientos, aparecen documentos vinculados al nombramiento de los rectores del Hospital, cuyo ejercicio correspondía en los patronatos de legos a los patronos (derecho de presentación) y al obispo diocesano (derecho de nombramiento o colación).

Relacionadas con la administración económica del Centro, figuran los censos a favor de la obra pía, serie compuesta por 45 registros fechados entre los años 1519 y 1909, formada por legajos y carpetillas que contiene en su interior documentos múltiples referidos a un determinado censo (escrituras de fundación e imposición, informaciones, cartas de pago, pleitos por impago, escrituras de redención, certificados, etc).

Los censos del Hospital de San Salvador son consecuencia de la actividad financiera de su patronato. Se originan por las sumas de capital principal que el propio duque del Infantado entregaba a particulares o concejos, a cambio de las cuales, éstos se obligan al pago de unos intereses, en forma de canon o pensión, a favor del Centro.

Otras veces, los censos recaían en el Hospital al producirse un legado o herencia de bienes que se encontraban, desde épocas pasadas, sometidos a censo, en cuyo caso la obligación de pago contraída se transmitía a sus posibles herederos.

Para su concesión, el censatario debía explicar ante el posible censualista la situación financiera en la que se encontraba y la necesidad que tenía del capital. Seguidamente el censualista iniciaba una investigación o información sobre los bienes del solicitante para determinar aquellos que podrían situarse como aval para el censo. Por último, y ante notario, se formalizaban en escritura pública las condiciones, obligaciones, plazos, cantidades y cualquier otro requisito establecido entre el censatario y censualista.

Además de un elevado número de este tipo de censos, denominados jurídicamente censos consignativos, muy habituales en los establecimientos benéficos durante la Edad Moderna, el Hospital de San Salvador disponía de un censo enfitéutico fundado por el concejo de Guadalix, por el cual los vecinos de dicha villa adquieren los derechos de uso y explotación de la dehesa y soto de Placer, a cambio del pago de una pensión anual al establecimiento, en reconocimiento del dominio directo de su patrono sobre la finca .

Ambos tipos de censos, consignativos y enfitéuticos, podían ser perpetuos o redimibles, si bien, con el tiempo todos ellos adquieren la segunda condición puesto que se reconoce al censatario el derecho de redención o de resolución del contrato, en caso de que proceda a la devolución al censualista, de una vez y en metálico, del capital que éste hubiese entregado para la constitución del censo consignativo, o del capital en que se hubiese fijado el valor de la finca en los censos enfitéuticos, dando lugar a la constitución de nuevas escrituras y cartas de pago con las que se extingue la obligación contraída.

Señalar que buena parte de las escrituras de censos pertenecientes a los lugares de La Acebeda, Cinco Villas, Manjirón y San Mamés, todos ellos lugares de la jurisdicción de Buitrago, aparecen en forma de copias testimoniadas fechadas a finales de 1819 a partir de originales aportados por los otorgantes, que se vuelven a escriturar después de la destrucción de los protocolos notariales y de parte del archivo del Hospital con motivo de la entrada de las tropas francesas en la villa, el 30 de noviembre de 1808, después de la Batalla de Somosierra .

La segunda agrupación vendría dada por los documentos fechados en los siglos XIX y XX. Forman en este caso series documentales de mayor volumen, en las que se refleja la repercusión que las leyes desamortizadoras y de beneficencia establecidas por los liberales tienen en el funcionamiento de los, desde entonces, denominados establecimientos de beneficencia particular.

Durante esta etapa, la gestión y administración del Hospital está en manos de los administradores generales del Hospital y del patronato, cuyas funciones eran supervisadas en todo momento por los administradores generales de la Casa del Infantado.
Ocuparon dichos cargos, tal y como se refleja en los documentos que componen este fondo, los siguientes:

ADMINISTRADORES GENERALES DE LA CASA DEL INFANTADO

  • Marqués de Alcañices (primo del duque)1845-1860
  • Pedro Herrero 1845-1860; 1865
  • Ventura González Romero 1860-1863
  • José Jimeno Agius 1885-1890
  • Manuel Moreno Frutos 1870-1873
  • Ignacio Ochoa1891-
  • Pedro Fernández Sánchez-Toril
  • 1912-1921

ADMINISTRADORES DEL HOSPITAL DE SAN SALVADOR Y PATRONATO DEL DUQUE DEL INFANTADO

  • José María Díaz de Cevallos1851-1900
  • Francisco de la Plaza Hinojosa1878-1889
  • Felipe Hernanz (yerno de Francisco de la Plaza)1889
  • Bernardino Rivera1889-1910
  • Guillermo Hernanz (hijo político del anterior)1910-

Se compone principalmente de 4 series: Correspondencia de Obras pías, Cuentas de obras pías, Presupuestos de obras pías e Inventarios de bienes de obras pías.

La primera de ellas Correspondencia de obras pías está formada por 16 registros fechados entre los años 1729 y 1944, y agrupa las cartas enviadas y recibidas por los encargados de la administración del Hospital y por el administrador general del mismo, y entre éste último y los administradores generales y contadores de la Casa del Infantado.
En ella se tratan diversos asuntos de la administración del Patronato (arrendamientos de bienes, rendición de cuentas, presupuestos de obras y reparaciones, cobranza de rentas y censos, nombramientos de cargos, etc.).
Además se han formado por el administrador algunos dosieres de correspondencia recopilando antecedentes sobre temas de interés tales como: aprobación de cuentas y presupuestos por la Junta Provincial de Beneficencia, inscripciones de deuda pública y cobro de intereses, censos (reclamaciones, redenciones y reconocimientos), fundación del Hospital de San Salvador, exceptuación de los bienes y censos del Patronato de la aplicación de la ley Madoz, Prado Palancar (pleito del censo que pagan los vecinos de San Mamés, pleito con la Casa de Noblejas…).
Señalar también la correspondencia mantenida con la alcaldía de Buitrago entre los años 1884-1885 solicitando auxilios económicos, para atender enfermos, en caso de producirse una epidemia de cólera.
La serie de Cuentas de obras pías está formada por 36 registros fechados entre los años 1613 y 1913, si bien la serie solo presenta una continuidad cronológica durante el último tercio del siglo XIX y primera década del XX.

Su formalización aparece reglamentada en la Instrucción, de 27 de abril de 1875, para el ejercicio del Protectorado del Gobierno en la beneficencia particular, en los arts. 103 y 104, que reconocen la obligación, por parte de los representantes de las fundaciones, de remitir a la Junta Provincial de Beneficencia, la cuenta cerrada de todas las operaciones económico administrativas realizadas durante el año.

Entre 1875 y 1901 dichas cuentas se presentan por año económico, quedando cerradas a 30 de junio, mientras que a partir de dicho año se presentan por año natural.

Corresponde al encargado del Hospital de San Salvador la formación del borrador inicial de la cuenta, siendo remitida al administrador general para su revisión y formalización, quien a su vez, la remite a los contadores de la Casa del Infantado, para su aprobación, en nombre del patrono, si bien, en ocasiones, se acompaña de un decreto del propio duque autorizando la cuenta.

Acompañan a la cuenta propiamente dicha, una relación nominal de los deudores y acreedores, con expresión de conceptos y cantidades. Se redactarán dos copias y uno de los ejemplares de la misma irá acompañado de los justificantes necesarios (órdenes de pago, recibos, autorizaciones de gastos…).

Los dos ejemplares de la cuenta aprobada por el Patrono se remiten a la Junta Provincial de Beneficencia quien examinará, informará por escrito en el ejemplar indocumentado, registrará y elevará dichas cuentas a la Dirección General de Beneficencia. Por el Negociado de Contabilidad de la Sección se procederá al examen de las cuentas recibidas, proponiendo su aprobación o reparos. De las cuentas aprobadas se remite el ejemplar documentado al propio Hospital, con diligencia autorizada que acredite la aprobación.

La serie llamada presupuestos de obras pías está formada por 30 registros fechados entre los años 1875 y 1910.

La formación de esta serie viene determinada en los artículos 97 a 102 de la Instrucción de 27 de abril de 1875, siendo obligado remitir a la Junta Provincial de Beneficencia el presupuesto de ingresos y gastos que deben satisfacerse en el año económico siguiente.

Como en el caso anterior, hasta el año 1901 los presupuestos se formalizan por año económico con fecha de inicio en el 1 de julio, mientras que desde dicho año responden a año natural, cono inicio el 1 de enero.

Se redactarán dos copias, y a cada presupuesto acompañará una relación detallada de los bienes y valores de la fundación, especificando el capital que representan y la renta que producen. Asimismo acompaña también al presupuesto una relación del número de camas y de enfermos o acogidos que se considera causarán estancia.
El trámite seguido para la presentación y aprobación de los presupuestos es también muy similar al de aprobación de las cuentas. La Junta Provincial de Beneficencia examinará, informará por escrito en el ejemplar indocumentado, registrará y elevará dichos presupuestos a la Dirección General de Beneficencia. Por el Negociado de Contabilidad se procederá al examen de los presupuestos recibidos, proponiendo su aprobación o reforma. De los presupuestos aprobados se devolverá el ejemplar no informado a los que lo presentaron, con diligencia autorizada que acredite la aprobación.

La serie Inventarios de bienes de obras pías esta formada por 26 registros fechados entre los años 1736 y 1909, si bien, al igual que en los casos anteriores, la continuidad cronológica de la misma se sitúa en el siglo XIX. Se refieren generalmente al mobiliario y enseres existentes en el Hospital de San Salvador para la asistencia y uso de los enfermos o acogidos; efectos y alhajas pertenecientes a la iglesia del Hospital; y censos y fincas propiedad del Hospital.

Todas estas series ofrecen detallada información sobre los ingresos y gastos del Hospital, durante el último tercio del siglo XIX y principios del siglo XX, siendo los primeros, producto de la explotación y arrendamiento de fincas propiedad del Hospital, réditos y redenciones de censos, y rentas del Estado, mientras que los segundos se refieren al personal (facultativo, eclesiástico y administrativo), socorros a los pobres, alimentos, botica, contribuciones, obras y reparaciones, mobiliario, seguros de incendios y otros gastos diversos.

Además de los documentos relativos al Hospital de San Salvador, figuran dentro de la sección de patronato y obras pías documentos correspondientes a otras obras pías:

  • Convento de San Juan de Religiosos Descalzos de San Francisco, situado en la villa de Colmenar Viejo. Figura en este fondo un registro encuadrado en la serie fundaciones de obras pías, fechado en 1742, que contiene un traslado autorizado por Nicolás de Santos Florez, escribano de la villa de Colmenar, de ciertos documentos fechados entre los años 1593 y 1704, que constaban en el Libro de Fábrica del citado convento, relativos a su fundación, toma de posesión del patronazgo, construcción, rentas, limosnas y propiedades.
    Se desconoce el motivo por el que figura entre los documentos de este fondo, si bien, es notoria la participación de los duques del Infantado, como señores jurisdiccionales de la villa de Colmenar, en los gastos de su ejecución y mantenimiento.
    En 1596 Andrés Berrocal y su mujer Ana González disponen en su testamento la voluntad de fundar un convento a partir de la donación de sus propiedades, casas y tierras. En 1619 tiene lugar la colocación de la primera piedra y en 1622 la ceremonia inaugural. Desde entonces se mantiene como parte esencial de la vida espiritual de la villa.
    En 1847, como consecuencia de los procesos desamortizadores, se destina a la administración de rentas nacionales, permaneciendo la capilla abierta al culto. En 1877 se cede al Ministerio de la Gobernación para establecer la cárcel del partido, produciéndose desde entonces modificaciones parciales para otros usos hasta su total demolición.

  • Hospital de San Miguel, situado en la villa de Pastrana y perteneciente al patronato de los duques del Infantado. Los documentos sobre este Centro están fechados entre los años 1886 y 1911, y se incluyen en los registros relativos a tales años de las series denominadas presupuestos de obras pías y cuentas de obras pías, siendo la razón de su inclusión en las mismas el hecho de que la administración general del Hospital de San Salvador de Buitrago y la del Hospital de San Miguel de Pastrana, recayera en la misma persona: José María Díaz de Cevallos entre 1885 y 1900 y Bernardino Rivera entre 1901 y 1910.

DUCADO DEL INFANTADO
Martín Santos Yubero
ES 28079 ARCM 201 · Fondo · 1924 - 1987

El fondo de archivo Martín Santos Yubero ofrece amplia información sobre la vida española durante la segunda mitad del siglo XX.

Santos Yubero y sus ayudantes registraron con sus cámaras miles de escenas de la vida cotidiana, social, cultural, política, farandulera y deportiva de la capital, a menudo el kilómetro cero de los grandes acontecimientos del siglo XX. Atento a los hechos y personajes más relevantes de nuestro devenir; la victoria del Frente Popular y la proclamación de la II República, el inicio, transcurso y el final de la guerra o la forja del la leyenda del Real Madrid. Todo, junto a los retratos de Margarita Xirgu, Pío Baroja, Valle Inclán, Jardiel Poncela, Benavente, Cela, Menéndez Pidal, La Argentinita, Celia Gámez, Manolete o Dominguín.

Los temas más habituales son:

  • Política, actos institucionales.

  • Toros, corridas de toros, ambiente taurino, toreros, público

  • Espectáculos, retratos de artistas, teatro, cine, variedades…

  • Vida Cotidiana, tráfico, verbenas, oficios…

-Actos culturales, exposiciones, conferencias

  • Religiosas, procesiones, romerías, fiestas,

Señalar que, en ocasiones, junto a la imagen fotográfica figuran recortes de prensa, notas manuscritas, programas de actuaciones, etc relativos al asunto tratado en la misma.

SANTOS YUBERO, MARTÍN
Juan Moya Idígoras
ES 28079 ARCM 200 · Fondo · 1890

El fondo de archivo Juan Moya contiene fotografías en papel. En líneas generales el contenido de los documentos es el siguiente:

• Fachadas de edificios representativos de Madrid (Basílica de San Francisco El Grande, Parroquia de Santa Barbara, Monumento a los Caídos)
• Estampas de la vida cotidiana de Madrid en escenarios típicos como Plaza de Oriente, Puerta del Sol, C/Alcalá, Plaza de Santa Cruz, etc
• Desfile militar en diferentes calles del Centro de Madrid
• Paisajes de la Sierra de Madrid, vistas y detalles de pueblos de la zona

MOYA IDÍGORAS, JUAN
Juan Francisco Donoso Cortés
ES 28079 ARCM 197 · Fondo · 1818 - 1861

Nos encontramos ante un fondo inédito en su mayor parte hasta el momento de ingreso en el Archivo Regional de la Comunidad de Madrid. Las pérdidas de documentación reseñadas anteriormente deberán ser suplidas en la medida de lo posible con las investigaciones historiográficas hechas antes de 1936, y quizás con la complementariedad que puedan ofrecer otros fondos y documentos relacionados con éste, y que serán reseñados en el área correspondiente de la presente ficha de descripción.
Además de contar con la oportunidad de aproximarnos a documentos primarios para el estudio de la figura de Juan Donoso Cortés desde las diferentes actividades y facetas en las que ocupó su vida, añadiendo el retrato detallado que sobre la evolución de su personalidad se puede ir trazando, la difusión de este fondo habrá de resultar de interés para quienes deseen abordar estudios sobre la Historia de España y de su monarquía, sobre su devenir político (principalmente en lo que al partido moderado se refiere) y sobre las relaciones exteriores de un país que ve disminuir progresivamente su influencia en el concierto internacional. En lo relativo a su actividad como pensador y escritor la documentación conservada muestra la repercusión internacional de su obra, y las corrientes de opinión a favor y en contra que esta genera. Mención aparte merece el acervo documental que atesora para documentar sus obras.
El marco temporal que abarca el fondo se concentra entre la década de 1830 hasta el final de su vida, la cual se desarrollará principalmente entre las ciudades de Madrid, París y puntualmente en Berlín y su lugar de origen en Extremadura. Es escaso el testimonio que ha quedado acerca de sus primeros años, circunscribiéndose a documentos de carácter personal y a las inquietudes literarias que ocuparon su juventud.
Como es habitual en este tipo de fondos de archivo, la correspondencia formando series con cada uno de los órganos creados en el cuadro de clasificación, es el tipo documental que lo vertebra de forma transversal. Gracias a la sistematicidad en la forma de trabajar de Juan Donoso Cortés muchas de las cartas cuentan con la copia de la respuesta por él dada a los distintos remitentes. Por otro lado, la mezcla de asuntos tratados en algunas de ellas, ha hecho compleja la asignación de los documentos a un lugar idóneo del cuadro de clasificación.
Comenzando por la documentación de índole personal contamos con cartas remitidas a o por sus familiares (padres y hermanos principalmente), peticiones diversas de favores o recomendaciones, así como agradecimientos por ellos, cartas de amigos y seguidores de su obra, y las cartas de condolencia recibidas tras el fallecimiento de Juan Donoso Cortés. Dentro de este mismo grupo contamos con documentos pertenecientes al ámbito religioso o espiritual, documentos personales acreditativos y académicos, por citar los más representativos. En cuanto a los documentos mediante los que controlar y gestionar su patrimonio mueble o inmueble, es reseñable el pragmatismo y eficiencia con que lleva estos asuntos, mostrando una faceta de Donoso Cortés que contrasta vivamente con la del pensador y erudito a la que ya se ha hecho mención.
Donoso tiene una gran capacidad de trabajo y es ordenado y muy sistemático, así deja constancia de las cartas enviadas y suele hacer copias o borradores de lo solicitado por él. Esto se percibe, por ejemplo, en la correspondencia de Donoso Cortés con la Reina María Cristina, a través de su secretario, Castillo y Ayensa: El encargo de la solicitud de la pensión de viudedad que la Reina deja en manos de Donoso y que él lo prepara minuciosamente, presentándolo a la Comisión de Presupuestos y ésta, a su vez, lo propone al Congreso que reconoce el derecho de su Majestad a la viudedad, estipulada por el Rey Fernando VII en los contratos matrimoniales, comunicaciones fechadas entre el 10 y 24 de julio, informándole del resultado de la consulta y como finalmente la Reina le concede un poder especial a don Serafín Valero, como administrador personal de su majestad, para el cobro de dicha pensión del Tesoro público en agosto de 1841.
Con el problema de la tutela de Isabel II y la hermana de ésta, Donoso no lo tendrá tan fácil. A raíz de la renuncia de María Cristina a la regencia y su salida de España, Espartero sugirió a la ex¬¬-Gobernadora que renunciase a la tutela pero ella no accedió. María Cristina le propuso un Consejo de tutela compuesto por Donoso, Quintana, Sancho, Cabello y Montes de Oca, pero no contó con la conformidad de Espartero. Donoso regresa a España con instrucciones de María Cristina relativas “a la defensa de los derechos e intereses personales de sus augustas hijas” y le hace entrega de una carta dirigida a Espartero, así como la autorización y facultades necesarias para tratar de resolver la cuestión.
Sin embargo, como él mismo relata, sus sugerencias y argumentos no consiguieron nada, y lo único que logra es dilatar las votaciones unos días; y, aunque emprendió una campaña en el Correo Nacional, con una serie de artículos sobre la incompetencia del gobierno y de las Cortes en relación con este tema, el resultado es conocido: la votación es mayoritaria a favor de privar a María Cristina de la tutela de sus hijas y nombrar a Argüelles tutor. Si esto ocurre el 10 de julio, también consta entre sus documentos el escrito de protesta firmado por María Cristina fechado el 19 de ese mismo mes. Junto a estas cartas se encuentran copias de misivas del Duque de la Victoria a la ex-Gobernadora .
Con respecto a las funciones públicas desempeñadas, el fondo cuenta con documentación significativa para ilustrar el paso de Donoso Cortés por el Ministerio de Gracia y Justicia y su actividad en él. Del periodo que pasa junto a María Cristina de Borbón como secretario y plenipotenciario, Donoso Cortés conserva documentos de las gestiones que a su cargo lleva a cabo en ese periodo, entre los que destacan copias de actas, informes, contratos matrimoniales, etc. En lo referente a su pertenencia al Consejo Real y al periodo que ejerce como secretario de Isabel II, son reseñables los documentos que atestiguan la participación del marqués de Valdegamas en los acontecimientos ya apuntados en la reseña biográfica. Es escaso el rastro documental que ha quedado en su archivo personal en lo tocante a su actividad política, si bien sobresalen algunos elementos que apuntan a su participación en alguna iniciativa legislativa, y que son reflejo también de la vida parlamentaria de mediados del siglo XIX y de sus procesos electorales.
La escasa documentación que ha llegado relativa a su paso por la embajada española en Berlín, contrasta con la abundancia y calidad de la información de su postrera misión en París: a través de los documentos conservados de estos últimos años, se puede estudiar el funcionamiento y gestión internos de la legación, los asuntos diplomáticos entre España y Francia (y también con terceros países), licitaciones que se tramitan con contratistas franceses, etc. Conforma sin duda una de las partes más ricas cuantitativa y cualitativamente del fondo.
Pasando ya a la actividad intelectual de Juan Donoso Cortés, su clasificación se ha abordado desde un triple punto de vista, atendiendo a las diferentes actividades que en esta parcela llegó a simultanear a lo largo de su vida. Como muestra de sus múltiples inquietudes y erudición queda un gran repertorio de extractos de obras, listados con títulos y anotaciones de aquellos ensayos o escritos que fueron de su interés y que debieron servirle para documentar sus obras. En este sentido destaca también una gran cantidad de documentos como copias de despachos, actas, informes, diarios de operaciones, que le sirvieron como fuentes primarias de las que nutrirse para redactar la “Historia de la Regencia de María Cristina”, y que al investigador actual de este periodo histórico, habrán de resultar también de gran ayuda.
En efecto, en 1843 Donoso Cortes publicó en la Revista de Madrid una pequeña parte de la Historia de la Regencia, su objetivo era escribirla completa, desde el fallecimiento de Fernando VII hasta la salida de España de la Reina Gobernadora en 1840. Hay constancia documental de que Donoso recibió el encargo de la propia reina de hacerlo y le hace entrega de un borrador para que ella lo leyera.
Para Suarez los dos libros de la Historia de la Regencia constituyen una de las fuentes más valiosas para el conocimiento del año 1832 y 1833.
Donoso Cortés se documenta en fuentes de primera mano para su obra. En la relación de legajos del Archivo Familiar existente antes de la Guerra Civil de 1936 el nº 11 y el nº 18 se constata que son para la Historia de la Regencia, estos dos legajos no han llegado al Archivo pero afortunadamente tenemos una serie de legajos con documentos que probablemente los recopilara Donoso con este fin.
Los diarios de operaciones de los militares de la Primera Guerra Carlista, del General Rodil, del General Manuel LLauder, así como del general en jefe del ejército carlista en el norte, Conde de Casa-Eguía, junto con las memorias de generales dirigidas al Ministerio de la Guerra: y dos dictámenes de los de los generales Moscoso, y Zarco del Valle, y un informe del General de Meer a la Reina Gobernadora, de su actuación como responsable del mando de Cataluña, fechados entre 1833 y 1839.
Todos los esfuerzos diplomáticos para que se cumpla el Tratado de la Cuádruple Alianza, se pueden estudiar gracias a los despachos entre los embajadores de España, en París y Londres.
Las luchas en Portugal entre don Miguel y don Pedro se tratan en los despachos de los embajadores ingleses en España: Canning y Williers. Ambos diplomáticos encaminaron sus esfuerzos a conseguir el respaldo español con el problema de la sucesión portuguesa. Según el Foreign Office el problema portugués no podía ser resuelto sin la colaboración de España, al menos sin su neutralidad, ya que el respaldo español venía siendo decisivo para don Miguel y sus partidarios. En consecuencia, Stratford Canning intenta convencer a Cea Bermúdez del absurdo que suponía apoyar a don Miguel en Portugal mientras en España defendía la sucesión femenina, ya que era un defensor a ultranza de la causa de Isabel. Fracasando las negociaciones del enviado extraordinario S. Canning y haciendo ver que Gran Bretaña está realmente decidida a apoyar abiertamente a los constitucionalistas en Portugal. Cea acaba por aceptar los criterios británicos. Jorge Williers llega a la embajada en Madrid en 1833 y estará hasta 1839 así que será un actor de primer nivel en “la cuestión portuguesa”.
La Reina Regente retiró la confianza a Cea Bermúdez y en su lugar llamó para presidir el gobierno liberal a Martínez de la Rosa. A partir de este momento, las relaciones con los países afines políticamente se intensificaron. Gran Bretaña y Francia especialmente desde la firma del Tratado de la Cuádruple Alianza y poco después con los artículos adicionales se constituyeron en tutela material del régimen recién instaurado en España .
Los despachos de la Embajada de España en Roma son también documentación muy relevante para el estudio sobre la relación Iglesia Estado entre 1834-1843. En concreto lo referente al Nuncios Apostólicos de España: F. Tiberi (1827-1831) y Luigi Amat de San Felipe (1832-1835).
En esencia, hasta la muerte de Fernando VII, la Santa Sede había mantenido relaciones diplomáticas normales con la Monarquía española. Tras la repentina muerte de Fernando VII la situación española cambió sensiblemente a medida que los gobiernos liberales de la regencia de María Cristina intensificaron las medidas anticlericales. El nuncio Francesco Tiberi mostró durante su permanencia en España una cierta indiferencia por los asuntos políticos. La Santa Sede adoptó una postura completamente neutral sobre el problema español durante los últimos meses de 1833. La situación cambió poco después, cuando el Gobierno de Madrid negó el reconocimiento al nuevo nuncio. Durante el otoño de 1833 comenzaron las tensiones entre Roma y Madrid por la restitución del breve de Luigi Amat. El Gobierno español no lo devolvía con el plácet, porque el Papa no reconocía a Isabel II. Y el Papa no reconocía a la nueva reina porque en el fondo deseaba que triunfase la candidatura de Don Carlos, mientras la guerra civil destrozaba las provincias del Norte. Las notas de protesta entre la Nunciatura y el Gobierno, por una parte, y la Embajada en Roma y la Secretaría de Estado, por otra, sólo sirvieron para fomentar la tensión y desencadenar una campaña anticlerical, que tuvo manifestaciones violentas en diversos lugares de España, llegando al asesinato de frailes en Madrid.
Al no ser reconocido Amat, Tiberi retrasó su regreso a Roma y siguió al frente de la Nunciatura hasta la primavera de 1834. Entre tanto, el embajador Labrador fue cesado, y la representación española en Roma quedó confiada al encargado de Negocios, Aparici, quien sintetizó las cuatro razones por las que el Papa se oponía al reconocimiento de Isabel II: a) por la oposición decidida de Austria y Prusia; b) por el temor de que en las próximas reuniones de las Cortes españolas surgiesen protestas contra el papa; c) por la firmeza de Don Carlos en sostener sus derechos, queriendo hacer ver que eran dos los pretendientes y que la nación se hallaba dividida en dos bandos, y, por tanto, que era necesario esperar el resultado de la guerra civil y; d) porque simpatizaba por los carlistas.
La política revolucionaria de los gobiernos liberales, caracterizada por una serie de medidas legislativas contra la Iglesia y, de modo particular, la Desamortización5, unida a la grave situación militar y a la restauración de la Constitución de Cádiz incrementaron las tensiones con Roma y favorecieron la decisión de romper las relaciones diplomáticas con el Gobierno español por parte de la Santa Sede.
Desde aquel momento cesó cualquier comunicación oficial, pero al encargado Aparici se le permitió residir en la Embajada española en Roma para llevar la Agencia de Preces, que no fue suprimida por el Gobierno de Madrid hasta el 7 de junio de 1837.
La revolución de Barcelona, consumada en Madrid en el verano de 1840, puso fin a la regencia de María Cristina, que dimitió el 12 de octubre. Comenzó entonces, bajo la regencia del general Espartero, un período más agitado y convulso para la Iglesia española, pues en muy pocos días se decretó la supresión del Tribunal de la Rota, el destierro del obispo de Canarias y la deposición de muchos párrocos en Granada, La Coruña y Ciudad Real. La Nunciatura fue cerrada por orden gubernativa del 29 de diciembre de 1840 y el vicegerente de la misma, Ramírez de Arellano, expulsado de España.
Aparici fue sustituido por Julián Villalba, antiguo subsecretario de Asuntos Exteriores, en uno de los despachos que envió tiene la impresión de que no se reconocería a Isabel II hasta que no lo hiciera el emperador de Austria. Las negociaciones se interrumpieron otra vez.
En diciembre de 1843 había fallecido en Roma Villalba. Para sucederle fue designado un antiguo secretario de la Reina María Cristina, José del Castillo y Ayensa, que tuvo un peso casi decisivo en las negociaciones pre-concordatarias.
Señalar también los Expedientes de sesiones del Consejo de ministros (desde 1833 a 1836) de gran utilidad porque se recogen una gran amplitud de temas; a modo de ejemplo la sesión del 31 de mayo versa sobre el destino que convendría dar a los negros emancipados que se hallan en la Habana y sobre las gestiones del gobierno inglés para que se añadan al Tratado de 1817, tres artículos que contienen medidas más severas contra el tráfico ilícito de negros.
En cuanto a la correspondencia circunscrita a este ámbito la temática principal viene dada por las cartas de seguidores y correligionarios de su obra, y la de sus detractores ya mencionados en la reseña biográfica. Para cerrar este apartado, mencionar también las numerosas instituciones culturales y académicas a las que perteneció, dentro y fuera de España, y de las que quedan testimonio a través de nombramientos, diplomas y otros documentos que dan cuenta del prestigio con que Donoso Cortés contaba a nivel académico.
Por último, formando parte de la testamentaría, se conservan tanto los documentos legales para llevar a efecto sus últimas voluntades, como otros pertenecientes a terceras personas y que finalmente no fueron devueltas a sus legítimos propietarios. Forman parte esencial de este grupo una serie de cartas escritas por María Cristina de Borbón a Agustín Fernando Muñoz, en las que narra el periplo que realiza durante varios meses, hasta su salida definitiva a Francia. El papel que Donoso Cortés juega como correo de estas misivas ha resultado esencial para la conservación de las mismas.
Este conjunto de cartas fueron escritas, como queda dicho, por la Reina María Cristina de Borbón a Fernando Muñoz, en un momento decisivo de sus vidas, finales de 1839 y 1840. Son cartas secretas, en las que Donoso Cortés hace de intermediario, pues es el correo entre la Reina y su segundo marido , Agustín Fernando Muñoz. Este papel de transmisor de misivas tan íntimas demuestra que Donoso era una persona de la total confianza de la Reina.
Se trata de 106 cartas de amor, escritas en un castellano, en el que, salvo en algún desliz ortográfico, no se percibe la influencia de su lengua materna el italiano –en concreto, el dialecto siciliano-. La propia Reina hace referencia en una de las cartas a estas faltas.
Si en los documentos oficiales, la Reina siempre firma como Reina Gobernadora, estas cartas las rúbrica como Baltasara, uno de los nombres tradicionales de las Reinas de la Casa de Borbón, junto a los de Melchora y Gaspara.
Las cartas están escritas de forma muy directa, sencilla, algunas en la tranquilidad de la noche y otras en ratos robados a sus ocupaciones de Estado. En algunos casos, no utiliza los nombres de pila sino seudónimos, alias, etc, así habla “del de la campanilla”, “de los pesados”, “los cangrejos”, “el vinagre”, etc. para referirse a Espartero suele hablar del Duque, y suele referirse a Donoso Cortés con sus iniciales (D.C.).
Estos escritos están dirigidos a su segundo marido quien posteriormente se convertiría en Duque de Riánsares, con quien desde 1833 formaba una familia, que debía permanecer en secreto para que ella pudiese mantenerse en el poder. Quizá por ello, las cartas se refieren a la Reina en tercera persona y utiliza apelativos como “pichones” o ”prendas“ para mencionar y recabar información sobre los hijos de ambos, que en estos momentos ya eran cinco -llegarían a ser ocho- y se encontraban con su padre, ya que en cuanto nacían eran retirados del contacto de su madre y enviados a Francia. Por eso, estas misivas denotan una gran inquietud por el estado de sus hijos y una gran afectividad.
Estas preocupaciones domésticas se alternan con apuntes sobre: los lugares por donde está viajando; su llegada a Barcelona; la situación política del país; el final de la guerra carlista; los sucesivos cambios de gobierno y los nombramientos de nuevos ministros; los sucesos de Barcelona y el recibimiento tributado a Espartero en la Ciudad Condal; Eugenio Aviraneta Ibargoyen ; el proyecto de ley de municipios que la Reina finalmente sanciona y como reacción popular, se forman Juntas revolucionarias en las principales ciudades; La Reina nombra jefe de gabinete a Espartero, el traslado de la Reina a Valencia; el pulso al que se le somete, el programa de Espartero se basa en la suspensión de la Ley de Ayuntamientos y la disolución de las Cortes, para la Reina condiciones inaceptables que terminan con su renuncia a la regencia, el 12 de octubre de 1840, para salvaguardar el reinado de su hija, que sería Isabel II y que apenas es mencionada en esta correspondencia. La última carta (sin firmar) es del día 16 de octubre y explica su actuación y su exilio.
Estas cartas son complementarias de las que hemos localizado en el Archivo Histórico Nacional, en el Fondo de Reina Gobernadora; concretamente en Diversos Títulos Familias 3478 Legajo 376 Expediente 1. Correspondencia de amor (de la primera época) de la Reina Gobernadora María Cristina y Agustín Fernando Muñoz de 1836. Las primeras aparecen sin firmar, las siguientes las firma como “Cristina” y las últimas como “Baltasara”.

DONOSO CORTÉS FERNÁNDEZ CANEDO, FRANCISCO
CONDES DE CHINCHÓN
ES 28079 ARCM 184 · Colección · 1492-01-01 - 1935-12-31

Como ya se ha señalado anteriormente, forman parte del fondo Condes de Chinchón custodiado en el Archivo Regional de la Comunidad de Madrid, los documentos reunidos por los descendientes de los condes de Chinchón y marqueses de Valmediano, a los que se agrega un subfondo, ajeno a la casas nobiliarias, relativo a la familia Ortiz de Zárate, administradores locales de los condes en sus posesiones situadas en la término de Chinchón.

Este carácter de “fondo acumulado” o reunido por voluntad de su autor, es el que hace que los documentos de cada una de las casas nobiliarias no sean homogéneos, de forma que, en el caso del condado de Chinchón, son casi exclusivos aquellos documentos que se refieren a la administración y gestión de su patrimonio, mientras que, en el caso de Valmediano, además de los anteriores, existe un gran número de documentos alusivos al ámbito profesional de los miembros del linaje.

En ambos casos, el mayor volumen documental está formado por documentos fechados entre el siglo XIX y primer tercio del siglo XX, y se refieren a la gestión de rentas y bienes pertenecientes a las antiguas casas nobiliarias.

Se agrupan en el epígrafe administración de bienes, de cada una de las casas nobiliarias y en ellos figuran series documentales como Cuentas, expedientes de disfrute y aprovechamiento de bienes, y registros de entrada y salida de documentos, que nos permiten un detallado estudio y conocimiento de los ingresos y gastos procedentes de rentas y propiedades, del funcionamiento interno de estas explotaciones y de los problemas derivados del descenso de rentas motivados por las crisis agrarias.

En los territorios del condado de Chinchón, la explotación de la tierra se gestiona, generalmente, a través de sistemas de arrendamiento 'por suertes', (lotes) que se subastan periódicamente, destacando entre ellos los del Olivar de Buenamente (Villaconejos) y el Bosque de Valdemoreda (Valdelaguna). También hay que reseñar los expedientes relativos al arrendamiento de la casa de la plaza del Duque de Alba en la administración de Madrid.

En el caso de Valmediano, los documentos aluden a la gestión y explotación de las propiedades del marquesado en Fresno de Torote, Lorca, Santa Eufemia y en las Dehesas de Lapas y Canchorras, propias del mayorazgo de Zúñiga y Porrres, situadas en la provincia de Badajoz.

Un segundo foco de interés de este fondo está constituido por aquellos documentos que justifican las propiedades pertenecientes a las casas nobiliarias, en una etapa caracterizada por profundos cambios en el sistema de propiedad como consecuencia de la implantación del régimen liberal en España.

La abolición del régimen señorial, los procesos desamortizadores y la aparición de los Registros de la Propiedad, son procesos que se reflejan en gran parte de los documentos de este Fondo. Se suceden en un corto periodo de tiempo, y provocan grandes cambios en la administración de las casas nobiliarias, obligadas a demostrar ante el Estado el origen de sus rentas, derechos y posesiones, bien para lograr su inscripción en los recientemente creados Registros de la Propiedad, y con ello conseguir la propiedad privada de ellos, o bien para conseguir las indemnizaciones pertinentes ante la pérdida de rentas o derechos enajenados por el Estado.

Tales documentos figuran en el apartado denominado Patrimonio, para cuyo estudio se pueden consultar las series denominadas Expedientes de adquisición, enajenación y permuta de bienes, Escrituras notariales, Expedientes y Registros de Censos, Expedientes de inscripción de bienes en el Registro de la Propiedad y Testamentarías.

Mencionar en relación a la casa de Chinchón, un borrador (sin fecha y formado por cuartillas manuscritas, ordenadas y numeradas desde el 1 al 712, junto a otras más sin numerar) de la memoria realizada por el diputado José Prats Izquierdo relativa a los derechos del Estado español sobre los bienes que pertenecieron a Manuel Godoy, denunciando la posible ilegalidad de ciertas cantidades que se adjudicaron al gobierno francés. Se recoge en estos folios el nunca bien aclarado asunto de la confiscación de bienes ocurrida tras la caída del político y su exilio en Roma en 1808. Los sucesores de Godoy, entre los que se encuentra su única hija Carlota Luisa, condesa de Chinchón, pretendieron durante gran parte del siglo XIX la devolución de los mismos, hasta que finalmente y por Decreto de 10 de noviembre de 1873 el Gobierno Castelar decide la venta destinando su producto a afrontar los costes de la Guerra Carlista.

Respecto a Valmediano, resulta de interés la Testamentaría de Andrés Avelino de Arteaga y Palafox, formada por documentos fechados entre los años 1916 y 1935, en los que varios de sus descendientes pleitean sobre la propiedad y venta de dos bienes: un tríptico de Nardon Penicaud y unos terrenos situados en el antiguo cementerio de San Sebastián (situado en los terrenos en los que posteriormente se construye la fábrica de cervezas El Águila, hoy sede del Archivo Regional de la Comunidad de Madrid).

Figuran en el apartado denominado Jurisdicción señorial los documentos alusivos al cobro de rentas procedentes de antiguos derechos y rentas jurisdiccionales, organizados en la serie denominada Expedientes de cobro de impuestos y rentas señoriales, cuyo origen se remonta a la etapa de formación del condado de Chinchón, y que continúan en vigor hasta el primer tercio del siglo XIX, momento en que se produce la abolición del régimen señorial.

Señalar, la existencia en este mismo apartado, de un Informe sobre la investigación realizada por Antonio Navarro Zamorano, administrador General de los Condes de Chinchón, relativa al origen y evolución de las escribanías señoriales propiedad de los Marqueses de Moya y de los Condes de Chinchón, y a su situación tras la enajenación por parte del Estado de la propiedad de los oficios derivados de la fe pública (1866-1868). En él aparece cosido, entre otros, el documento más antiguo de este fondo, fechado en Santa Fe el 8 de enero de 1492, relativo a la renuncia por parte de Juan de la Fuente al cargo de escribano público de los sexmos de Valdemoro y Casarrubios.

Indicar el interés del Expediente de apeo, deslinde y amojonamiento (1747) de todos los bienes pertenecientes al Infante D. Felipe en la jurisdicción de la villa de Chinchón y en las demás de su partido, por medio del cual se establecen los límites precisos entre la jurisdicción de señorío y la propia de la villa.

El epígrafe Patronato de obras pías contiene documentos que se refieren a la función de patronato de las casas nobiliarias.

En el caso de los condes de Chinchón se relacionan con tres obras pías que sus antepasados fundaron en la villa de Chinchón: Capellanía de Nuestra Señora de la Piedad; Convento de la Purísima Concepción de la orden Franciscana; y memoria para vestir pobres fundada por Inés Pacheco, administrada por los capellanes de la Piedad quienes debían elegir a los beneficiarios de los vestidos.

Los tipos documentales de este apartado que aportan más información sobre la administración de los bienes del Patronato son Cuentas, Escrituras de censos, Registros de censos y Registro de entrada y salida de documentos. Señalar que a partir del año económico 1874-1875 se incluyen los bienes del Patronato en la cuenta general del Condado, según disposición del Apoderado General de 11 de marzo de 1874.

En el caso del marquesado de Valmediano, los documentos se refieren al patronato ejercido por este linaje en el Colegio de Santa Victoria (Córdoba), fundado por el obispo de Córdoba, D. Francisco Pacheco y Fernández de Córdoba, que en su testamento dispone que sus bienes se destinen a la fundación de un colegio “para criar y dotar doncellas pobres”. Están fechados entre los años 1803 y 1876 y se refieren a los problemas de financiación del Centro.

Por último, mencionar los documentos correspondientes a Andrés Avelino de Arteaga y Palafox, V marqués de Valmediano, relacionados con su carrera militar en la Guerra de la Independencia y con los servicios prestados a la Corona durante el viaje del príncipe Maximiliano de Sajonia y su hija Amalia a España.

Familia Ortiz de Zárate

Este conjunto documental parece ser una acumulación de documentos personales y familiares que de forma voluntaria realiza alguno de los miembros de la familia Ortiz de Zárate con una intención que desconocemos, quizá con objeto de justificar cierta genealogía o patrimonio familiar o simplemente para formar un archivo de su propia estirpe.

La serie documental mas voluminosa la constituyen las escrituras notariales, fechadas entre los siglos XVI al XIX, en su mayoría traslados a petición de parte, y relacionados con asuntos de 5 sagas o familias residentes en Chinchón: Perojil, Recas, Niñolero, González y Ortiz de Zárate, que se van emparentado entre si y confluyen en el siglo XIX en la familia Ortiz de Zárate.

Figuran, en menor medida, otro tipo de documentos de carácter municipal relacionados con los cargos y oficios locales ocupados por miembros de la familia Ortiz de Zárate durante el siglo XIX (juicios de conciliación, cuentas municipales) y de carácter particular (cuentas de administración de propiedades, hojas de servicios, correspondencia).

CONDES DE CHINCHÓN
NICOLÁS MULLER
ES 28079 ARCM 176 · Fondo · 1923 - 2014

El Fondo Nicolás Muller custodiado en el Archivo Regional es un archivo personal compuesto por imágenes y documentos producidos y/o reunidos a lo largo de su vida por Nicolás Muller Grossmann, siendo el aspecto profesional como fotógrafo el más representado.

Se divide en dos grandes apartados: el primero, más voluminoso y conocido, se refiere a la producción fotográfica desarrollada por el autor durante su amplia trayectoria profesional, mientras que, el segundo, de menor volumen y apenas conocido, está formado por los documentos correspondientes a su ámbito más personal y familiar.

Además, el Fondo se completa con fotografías, estudios y otros documentos aportados por su hija Ana Muller, lo cual explica que la fecha extrema final se sitúe más allá de la propia vida del autor.

FONDO FOTOGRÁFICO

En la producción fotográfica de Nicolás Muller es posible diferenciar dos grandes áreas: Retratos fotográficos y fotografía documental

Retratos fotográficos

Formada en su mayor parte por retratos en primer plano de personas, en los que predomina la cara y su expresión, si bien, con frecuencia acompaña el tema con planos medios o enteros del personaje, además de retratos de grupo o de familia.

Las imágenes más antiguas de esta agrupación corresponden a los años 40, y están formadas por encargos recibidos en su primer estudio profesional abierto en Tánger entre los años 1940 y 1947, si bien, el grupo más voluminoso es el constituido por las fotografías de estudio, realizadas entre los años 1948 y 1981 en los propios estudios del autor en Madrid (ubicados en la Avenida del Generalísimo, Serrano 18 y Serrano 8), si bien, en ocasiones se desplaza a los lugares de trabajo o domicilios de personajes destacados para la realización del encargo.

Los temas son los propios y característicos de todo fotógrafo profesional que recibe encargos de particulares: bodas, bautizos, comuniones, reuniones familiares y retratos de personas pertenecientes a los más variados ámbitos profesionales y sociales.
Destacar el ya comentado encargo de la revista Mundo Hispánico de un reportaje sobre los grandes escritores del momento. Ello introduce a Muller en el mundo intelectual y artístico de la España de los años 50, entre los que destacaban venerables ancianos como Pío Baroja, Jacinto Benavente, Azorín o Menéndez Pidal; miembros de la denominada Generación del 14 con José Ortega y Gasset y Gregorio Marañón al frente; poetas de la Generación del 27 como Vicente Aleixandre, Dámaso Alonso o Gerardo Diego; y escritores e intelectuales en plena producción como Camilo José Cela, Ana María Matute, Buero Vallejo, Dionisio Ridruejo, Luis Rosales, Carmen Laforet, Pedro Laín Entralgo, José Luis López Aranguren, etc.
Figuran asimismo personajes de otros ámbitos del mundo de las artes, entre los que destacan el grupo formado por directores de orquesta y músicos a los que fotografía durante una actuación o tocando alguna pieza, como Antón García Abril, Odón Alonso, Ataulfo Argenta, Joaquín Rodrigo, Andrés Segovia, Regino Sáez de la Maza; escultores de la talla de Juan de Ávalos, Eduardo Chillida, Victorio Macho o Jorge Oteiza; pintores como Pancho Cossío, Daniel Vázquez Díaz, Benjamín Palencia; Gregorio Prieto, Modest Cuixart, y un largo etcetera hasta completar un número de más de 75 representantes de la pintura española de posguerra.

La ciencia y la medicina también ocupan un lugar importante en la producción de Muller, de la mano de grandes personalidades como Arthur Kornberg, Piedad de la Cierva, José María Otero de Navascues, Teófilo Hernando Ortega, Carlos Jiménez Díaz o Gonzalo Rodríguez Lafora.

Figuran renombrados juristas y especialistas en diversas ramas del derecho como Manuel García-Pelayo, Alfonso García Valdecasas, Cesáreo Rodríguez Aguilera y Rodrigo Uria.

Famosos arquitectos como Francisco Javier Carvajal Ferrer; Victor D´Ors, Miguel Fisac, Mathias Gueritz o José María Muguruza.

La prensa escrita y el dibujo adquieren gran importancia en la fotografía de estudio de Muller, entre los que se encontraban grandes amigos del autor como Manuel Aristizabal, Lorenzo Goñi, Manuel Jiménez Quilez y Gregorio Corrochano, y nombres tan conocidos como los de Pilar Narvión, Tico Medina, Luis Figuerola Ferretti o Cesar Ruano.

Otro capítulo vendría formado por los personajes del mundo del cine, teatro y televisión, entre los que se diferencian directores como Miguel Buñuel, José María Elorrieta, Cayetano Luca de Tena, Alfredo Marquerie, Miguel Narros o Carlos Saura; locutores como Matías Prats; y actores y actrices como Ana Mariscal, Alfredo Mayo, José María Seoane, Juanita Reina, Enma Penella o Ángela Molina.

Son conocidas sus fotografías de toreros entre las que destacan las realizadas a Manolete, poco antes de su trágica muerte, y a otros como Antonio Bienvenida, Álvaro Domecq, Luis Miguel Dominguín y Antonio Ordóñez.

La política y la nobleza se encuentran, aunque en menor medida, también representados, mediante amplios reportajes familiares, realizados en los domicilios y con la presencia de las esposas y niños de ministros y altos cargos del gobierno, así como de miembros de la nobleza española y europea: Alberto Martín Artajo, Pilar Primo de Rivera, Joaquín Reguera Sevilla, Alfredo Sánchez Bella, Simeón de Bulgaria, Otto de Habsburgo, duques de Veragua y condes de Motrico y de Pradera, son algunos de ellos.

Fotografía documental

Bajo el término de fotografía documental se agrupa toda la producción fotográfica de Nicolás Muller realizada en espacios abiertos, en los que el autor capta con su cámara paisajes y gentes que se encuentran en ellos.

Abarca un voluminoso número de imágenes, que pueden clasificarse en función del recorrido realizado por el autor durante su vida, por países y fechas:

  • Etapa Hungría: 116 imágenes fechadas entre los años 1933 y 1938, captadas por Nicolás Muller durante su juventud en su país natal. En ellas predomina la carga social y humana, mostrando un país casi feudal, poblado por campesinos pobres y respetuosos de su costumbres y tradiciones.

Son escenas de jornaleros trabajando en el campo con escasos medios, peones cargando carretillas y carros, niños y ancianos vestidos “de domingo” o para la fiesta local, mujeres lavando en el río o acudiendo a misa. Destacan las realizadas a los miembros de la colonia judía húngara durante la celebración de rituales religiosos o enseñando a los niños.

  • Etapa Francia: 48 imágenes fechadas entre los años 1938 y 1939, en las que volvemos a encontrar la faceta de reivindicación social del autor. Son imágenes tomadas en el puerto de Marsella, en las que figuran los cargadores y marineros del puerto, y grupos de niños sonriendo. Son de gran interés las que protagonizan unas lavanderas realizando su trabajo diario en lo que parecen ser canales de una gran ciudad.

  • Etapa Portugal: 310 imágenes fechadas en el año 1939, tomadas en diferentes ciudades del país. Señalar el reportaje realizado en la Universidad de Coimbra sobre actos académicos y de las llamadas “repúblicas estudiantiles”, así como las extraordinarias imágenes del puerto de Oporto en el que las mujeres porteadoras descargan la mercancía en grandes cestos que llevan sobre sus cabezas.

  • Etapa Marruecos: 1.781 imágenes fechadas entre los años 1940 y 1947, en las que se refleja la vida diaria de un pueblo y una sociedad musulmana, con un urbanismo, vestimentas, costumbre y tradiciones totalmente diferentes al mundo europeo tratado hasta el momento. Muller se interesa, como ya hemos visto en las etapas anteriores, por la actividad cotidiana de las gentes que habitan en las ciudades comprendidas en el entonces denominado Protectorado Español en Marruecos (Tetuán, Tánger, Larache, Xauen, Alcazarquivir). Se repiten las escenas de los puestos y mercaderes en los zocos, los niños en las escuelas y en los talleres aprendiendo un oficio, así como las fiestas y rituales del mundo musulmán.

En contraste con estas escenas, se encuentran las imágenes relacionadas con la actividad pública oficial del régimen de Protectorado implantado en la zona por el nuevo régimen franquista y formado por una dualidad de autoridades hispanas y marroquíes. Por parte marroquí aparece el Jalifa, delegado del Sultán en la zona, rodeado de un sequito y de unos notables que le ayudan en el desempeño de sus funciones; por parte hispana figura el Alto Comisario, verdadero poder político en la zona, asistido por diferentes Delegaciones o departamentos. Son escenas de desfiles militares, recepción de autoridades y actos representativos en los que queda patente la impronta castrense propia de la España de los años 40.

Destacamos 3 reportajes: Llegada de los diplomáticos alemanes a la Legación de Tánger (17 marzo 1941); Visita del Jalifa a la ciudad de Tánger (21 de marzo de 1941) y visita del Sultán Mohammed V a Tánger(9-13 abril 1947)

  • Etapa España: las imágenes sobre la España de los años 50, 60 y 70 constituye el grueso de la fotografía documental de Nicolás Muller.

La fotografía documental de esta etapa trata dos temáticas bien diferenciadas: por un lado, y en función de los encargos recibidos, reproduce los paisajes, arquitectura popular, arte y monumentos más característicos del país, con la finalidad entre otras de promocionar la imagen de España en el extranjero. No existe apenas presencia humana en ellas, por lo que si bien la técnica y la composición es adecuada, falta la impronta humana del artista.

En el segundo tipo de imágenes predomina lo humano frente al paisaje, convirtiendo al pueblo en protagonista de la escena: trabajadores del campo recogiendo la cosecha, trillando o arando; mineros saliendo de la mina; obreros en los nuevos complejos industriales; niños jugando; viejos viendo pasar el tiempo; mujeres lavando en el río o llenando cántaros de agua en la plaza del pueblo; mercadillos; puertos con pescadores descargando y recogiendo sus barcos y mujeres remendando las redes, etc.

Es en esta faceta en al que se descubre el gusto del autor por plasmar en imágenes la vida cotidiana, las tradiciones, costumbres y raíces de sus gentes, y en la que se descubre una admiración y ternura en el tratamiento de la infancia, la vejez y el trabajo duro del pueblo llano, que nos recuerda de nuevo el inicio de su carrera profesional en Hungría.

Por último, mencionar una faceta profesional poco conocida de este autor como es la fotografía fija, con la presencia de numerosos reportajes sobre el estreno de representaciones teatrales en el Teatro Español y Teatro María Guerrero durante los años 50.

FONDO DOCUMENTAL

Constituido por todos aquellos documentos que contienen texto o grafía, está formado por un total de 769 registros descriptivos, fechados entre los años 1923 a 2014.

La serie de mayor volumen e interés es la “Correspondencia”, tanto la de carácter personal de Nicolás Muller con familiares y amigos, siendo las cartas de su padre Eugenio Muller las más antiguas de este Fondo, como la relativa a su actividad profesional, formada por cartas y minutas de cartas enviadas a clientes y proveedores de su Estudio fotográfico. Señalar que estos documentos están escritos en otros idiomas además del castellano, como el inglés, francés, alemán, italiano y húngaro.

Mencionar la importante presencia en la vida de Muller de personajes comoFederico Muelas, Lorenzo Goñi y Mathías Goeritz, con los que mantiene una correspondencia fluida y abundante a lo largo de su vida. Se conservan además, dibujos y caricaturas que estos últimos dedican a Muller, así como dossieres de prensa formados por Nicolás Muller tras el fallecimiento de sus grandes amigos.

En la “Correspondencia” también se reflejan los numerosos trabajos efectuados por Nicolás Muller para las autoridades civiles y militares destinadas en la Alta Comisaría de España en Marruecos entre los años 1945 y 1948; su colaboración con el Instituto de Estudios Políticos, dirigido por su gran amigo Fernando García Vela, entre los años 1942 y 1947; así como la estrecha comunicación y amistad entablada desde finales de los años 40 hasta su retiro en los años 80, con los miembros de la familia Ortega-Spottorno, nacida de su relación con José Ortega y Gasset y desarrollada posteriormente con sus hijos y nietos.

De carácter más personal se encuentran algunos documentos relacionados con su infancia y juventud en Hungría (certificados de estudios y de empadronamiento fechados en 1931) y documentos de su paso por Alemania y Francia fechados en los años 30.

Señalar la presencia de una parte del expediente de adquisición de la nacionalidad española, otorgada en 1962 a Nicolás Muller, una vez cumplidos los trámites preceptivos y los años de residencia habitual en España acreditada desde el año 1948.

Relacionados con su actividad profesional, figuran documentos referidos a la apertura y gestión de su Estudio fotográfico (contratos de arrendamientote locales, contratos de servicios y suministros, pago de impuestos y tasas, contratación de seguros, etc); contratos con editoriales para ilustración de obras de otros autores; y cuadernos de apuntes manuscritos referidos a técnicas de revelado de imágenes y tratamientos químicos de negativos fotográficos.

NICOLÁS MULLER
MONASTERIO DE SANTA MARÍA DE EL PAULAR
ES 28079 ARCM 166 · Fondo · 1412-11-16 - 1804-09-11

Forman esta colección varios conjuntos documentales adquiridos por compra por el ARCM, que tienen la condición común de que han sido producidos por el Monasterio de Santa María de El Paular durante el periodo en que dicha institución eclesiástica permanece en funcionamiento como tal, desde su fundación en el S.XIV hasta su cierre y venta a particulares en 1836.

Los documentos del primer ingreso, realizado en 1997, están fechados entre los años 1621 y 1702 y se refieren a cuestiones contables y administrativas de las obras de restauración que se hicieron en la iglesia y sala capitular del Monasterio durante el siglo XVII.

En 2009 se realiza un segundo ingreso, esta vez procedente de la librería Capitel, compuesto por un memorial en formato cuadernillo de 31 hojas cosidas y sin fecha, en el que se narra la biografía y hechos milagrosos del padre Julián [Julián Barbero nacido en 1589] y de otros monjes cartujos residentes en el Monasterio de Santa María de El Paular durante el S.XVII. Además figura una nota escrita en una cuartilla relativa a las horas de los rezos.
Los documentos del tercer ingreso, realizado en 2020, están fechados entre los años 1412 y 1804, y tratan dos temas principales: la adquisición de propiedades por parte del Monasterio durante los siglos XV y XVI, de forma que los frailes compran a particulares tierras, prados, linares y un molino; y la acumulación de privilegios concedidos a la Cartuja por parte de la Corona, que se van confirmando por los sucesivos monarcas.
Destacamos la importancia de un libro de apeo fechado en 1587, titulado por los propios frailes como “Borrón de becerro antiguo”. Se adopta esta denominación para los libros-registro elaborados durante la Edad Moderna en monasterios y conventos en los que se copiaban los documentos reales o pontificios que servían de base documental y jurídica para la defensa de los derechos de la entidad
Los documentos del 4º ingreso, realizado en 2021, están fechados entre 1412 y 1523, a los que se añade un índice de finales del S.XIX, y se refieren, en su mayor parte y de igual modo que en el caso anterior, a ventas de tierras, pinares, linares y bosques efectuadas por particulares al Monasterio del Paular.

Si nos fijamos en el reverso de los documentos más antiguos correspondientes al tercer y cuarto ingreso, vemos que aparecen en ellos una serie de fórmulas diplomáticas similares (Véase informe 18 junio 2021, Comparativa legajo-colección documental Monasterio de El Paular).

Tales notas corresponden a un formulario de registro de escrituras que justifican los bienes inmuebles adquiridos por el Monasterio durante el primer tercio del S.XV, realizado en el propio archivo del Monasterio de Santa María de El Paular por la misma persona, un notario apostólico llamado Fortunius que ejerce como tal en la Cartuja ente los años 1412 y 1431

MONASTERIO DE SANTA MARÍA DE EL PAULAR
JULIANA BAÑOS
ES 28079 ARCM 163 · Colección · 1486-01-01 - 1811-12-31

Se trata de documentos que justifican la propiedad de tierras y de inmuebles y su administración por parte de diversas familias que se reúnen, finalmente en manos de Juliana Baños Rosuero.

Estas propiedades se encontraban fundamentalmente en Hita (Guadalajara), Buitrago, Torrelaguna, Garganta de los Montes y Alcalá de Henares (Madrid), además de las tierras del Mayorazgo de Alcohujate en Alcocer (Guadalajara), Alcohujate y Gascueña (Cuenca).

Valoración, selección, eliminacion:

Son documentos de conservación permanente, que han desarrollado valores secundarios informativos e históricos importantes para el estudio de las propiedades agrícolas y urbanas de familias de agricultores y ganaderos de la zona norte de la provincia de Madrid y de Guadalajara.

JULIANA BAÑOS
Juan Mª Martínez de Bourio
ES 28079 ARCM 162 · Fondo · 1917 - 2004

El Fondo ofrece información sobre Juan María Martínez de Bourio Balanzategui, tanto en su faceta familiar y personal como en su actividad empresarial y pública.
Mención especial merecen los documentos de su actividad empresarial, tanto en su faceta de administrador de la compañía ‘Teresa y Luisillo’, como en la de director de la academia de baile Estudios Amor de Dios, o en la de gerente del Teatro de la Zarzuela y agente de espectáculos; sin olvidar los generados en su actividad pública como comisario delegado del Teatro Monumental de Madrid, gerente del Ballet del Festival Internacional de Segovia, director general del Ballet Nacional Festivales de España y director gerente del Ballet Clásico Español; todos ellos fuentes de gran valor para el estudio de la danza del siglo XX, desde el ballet clásico al más innovador, sin olvidarnos del folclore.
Podemos destacar:

  • correspondencia: compuesta por 277 cartas,
  • fondo fotográfico: con un total de 3.299 positivos en papel blanco y negro, 302 positivos en color, 570 negativos en acetato en blanco y negro, 430 negativos en acetato en color, 17 diapositivas en color y 47 placas de vidrio en B/N),
  • carteles: con un total de 229,
  • programas: 62 registros.
MARTÍNEZ DE BOURIO BALANZATEGUI, JUAN MARÍA
Galerías Preciados
ES 28079 ARCM 161 · Fondo · 1911-2004

El fondo de archivo Galerías Preciados custodiado en el Archivo Regional de la Comunidad de Madrid tiene unas fechas extremas situadas entre 1920 y 2004 y recoge el origen, desarrollo, disolución y liquidación de la entidad mercantil Galerías Preciados S. A.

Los documentos más antiguos, fechados entre los años 1920 a 1963, pertenecen a dos entidades consideradas “antecesoras” de Galerías Preciados: Almacenes Jorba S.A y Sederías Carretas S.L.

Las series de mayor volumen, compuestas por documentos fechados entre 1955 y 1996, ofrecen una amplia panorámica del funcionamiento de Galerías Preciados, tanto como entidad mercantil y comercial, como en lo que respecta a la organización interna de sus numerosos centros de venta, en aspectos relacionados con:

a) Personal y recursos humanos
b) Contabilidad
c) Política de expansión: adquisición de inmuebles, apertura de nuevos centros de venta, fiscalidad asociada a cumplimiento de obligaciones tributarias de las Administraciones central, autonómica y local.
d) Funcionamiento interno de los centros de venta
e) Política financiera de la entidad, relacionada con gestión de préstamos y créditos a entidades bancarias y emisión de títulos.
f) Atención al cliente: normativa interna, sistemas de gestión de clientes, expedición de tarjetas y créditos.
g) Sistemas de compra y venta de mercancías: importación y exportación de mercancías, gestión de proveedores, establecimiento de concesionarios.
h) Publicidad
i) Logística: gestión de almacenes, distribución de mercancías, servicio post-venta
j) Empresas del grupo y empresas asociadas

Destaca también la fracción de fondo fotográfico (Véase Ficha ISAD (G) al respecto) compuesto por 12.067 fotografías fechadas entre 1920 a 1995, que reflejan las actividades administrativas, mercantiles y sociales desarrolladas en Galerías Preciados y sus empresas antecesoras: Almacenes Jorba y Sederías Carretas.

Como complemento al anterior figuran los boletines y revistas asociados a temas de publicidad y marketing comercial.

Los documentos con fechas posteriores a 1996 reflejan el procedimiento de liquidación de bienes de la sociedad.

GALERÍAS PRECIADOS
FRANCISCO DE LABORDA
ES 28079 ARCM 160 · Colección · 1703-01-01 - 1839-12-31

La mayor parte de los documentos integrantes de la colección son borradores o copias simples de época, escritos en papel de época también. Aunque se indican en ellos los firmantes de los documentos originales, se desconoce quién pudo realizar estas copias y borradores, en qué fecha, con qué finalidad y, especialmente, quién y con qué intención se recopilaron.

Como ya se ha indicado, destaca que gran parte de los documentos hagan referencia a aspectos relacionados con el ejército y documenten acontecimientos relacionados con la Guerra de Sucesión, la Guerra de la Independencia y la Primera Guerra Carlista.

Mención especial merecen los documentos contenidos en la signatura 75723/3, formada por un conjunto de veinticinco documentos en los que se narran los hechos ocurridos entre mayo de 1808 y el 24 de septiembre de 1810, relacionados con la convocatoria de Cortes Generales y Extraordinarias en España (las conocidas como Cortes de Cádiz). Esta carpeta está formada por:

  • Una carpetilla de papel que envuelve el conjunto de documentos, en cuya portada figura el título “Colección de los antecedentes de las Cortes generales y extraordinarias”.

  • Un prologo sin firma ni rúbrica, fechado en Cádiz, el 26 de enero de 1813, en el que autor explica que el escrito puede considerarse como un preliminar del Diario de las Cortes de Cádiz.

  • Un texto principal sin firma ni rúbrica ni fecha en la que el autor narra los hechos relacionados con la convocatoria de las Cortes generales y extraordinarias desde los acontecimientos de mayo de 1808 hasta la constitución de dichas Cortes en la Isla de León (Cádiz) en septiembre de 1810 y comenta asuntos de gran trascendencia como: la no convocatoria de la nobleza y clero para participar en las nuevas Cortes extraordinarias, la discusión sobre la creación de una o dos Cámaras o la forma de elección de los diputados provinciales y sus suplentes en los diferentes territorios del Reino.

  • Veinticuatro documentos normativos aportados por el autor para justificar la narración de los hechos mencionados en el texto principal. Se trata de copias o traslados de época, manuscritos e impresos, fechados entre el 15 de junio de 1809 y el 24 de septiembre de 1810.

El hecho de ser un borrador manuscrito, en principio inédito, que expone los acontecimientos y decisiones históricas que desembocaron en la convocatoria de las Cortes de Cádiz, llevó a plantearse la pregunta de quién escribió estos documentos, cuestión de extrema complejidad por cuanto que los documentos no están firmados ni rubricados y no recogen expresión alguna que aluda a su autoría.

Tras un pormenorizado estudio grafológico e histórico realizado por D. Javier Donézar Díez de Ulzurrum, Catedrático de Historia Contemporánea de la Universidad Autónoma de Madrid, y la Subdirección General de Archivos, a partir del examen directo de los documentos y su comparación con otros documentos de autoría claramente atribuida, se llega a la conclusión de que Jaime Villanueva y Astengo tuvo oportunidad y posibilidad de redactar los documentos y que, tanto por el contenido de los textos como por los caracteres externos de la escritura, el manuscrito en cuestión puede serle atribuido.

Jaime Villanueva y Astengo, nacido en Játiva en 1765, fue un religioso dominico e historiador renombrado, miembro de la Real Academia de la Historia desde 1805. Su obra cumbre, a la que dedicó gran parte de su vida, es el “Viaje literario a las Iglesias de España”, compuesta por veintidós tomos, que inició en 1802 en colaboración con su hermano, Joaquín Lorenzo Villanueva, bajo los auspicios de Pedro Ceballos, Secretario de Estado de Carlos IV. Hasta 1808, momento en que los sucesos históricos le obligaron a interrumpir el proyecto, Jaime Villanueva visitó más de ciento cincuenta archivos eclesiásticos y recopiló gran cantidad de documentos, muchos de ellos hoy desaparecidos.

La invasión francesa de 1808 obliga a Jaime Villanueva a moverse con frecuencia: de Madrid pasa a Valencia, de allí a Sevilla, de donde parte de nuevo a Valencia, para, finalmente, regresar a Cádiz en septiembre de 1810 acompañando a su hermano Joaquín Lorenzo, que había sido nombrado Diputado a Cortes por Valencia. Desde noviembre de 1810 a junio de 1813, Jaime Villanueva desempeña el cargo de redactor del Diario de Cortes. Tras su exoneración de dicho cargo, reanuda en Sevilla su trabajo con el “Viaje literario…” antes citado, aunque una epidemia de cólera le obliga a regresar a Cádiz y, desde allí, vuelve a Valencia, pasando antes por Menorca y Mallorca. Posteriormente, se seculariza y se retira a vivir al Seminario de Nobles de San Pablo, en Valencia. En 1822 acompaña a su hermano Joaquín Lorenzo en el periplo que les lleva hasta Italia con motivo del nombramiento de este último como embajador plenipotenciario ante la Santa Sede. Sin embargo, ambos hermanos se ven obligados a regresar a España ante el rechazo de este nombramiento y la ruptura de relaciones diplomáticas.

El fin del Trienio Liberal provoca que ambos hermanos, acompañados de un tercero, tengan que abandonar España rumbo a Inglaterra. Tras una breve parada en Irlanda, llegan a Londres en diciembre de 1823, falleciendo Jaime Villanueva apenas un año después de su llegada, en noviembre de 1824.

Se trata de documentos con valor histórico y, por tanto, de conservación permanente, dada su importancia como fuente primaria para la investigación histórica.

FRANCISCO DE LABORDA