Comunicaciones sobre una comisión que la Reina encarga a Juan Donoso Cortés para que interceda ante Espartero en nombre suyo, sobre la tutela de sus hijas. Interviene José del Castillo y Ayensa como secretario particular de la Reina.
Borrador contestando a un comunicado realizado por Francisco Javier Linaje, secretario militar de Espartero, pidiéndole a éste último que se pronuncie.
Contiene: oficios a Juan Donoso Cortés para que viaje a Lyon; carta de la Reina a Espartero; el informe que le hace a la Reina del dictamen leído en el Congreso y el apoyo por parte de Olózaga; listado de senadores a favor de la Reina; informe del resultado de su gestión; y varias relaciones de joyas con sus recibos. Interviene José del Castillo Ayensa como secretario particular de la Reina.
En la que Donoso Cortés narra el encuentro mantenido por él con el duque de la Victoria, en el que le transmitió el parecer de la Reina Madre con respecto a la tutela de sus hijas.
Copias literales de dos cartas que el duque de la Victoria dirige a la Reina sobre tutela de las infantas y la contestación de la Reina desde París, en donde expone que ni Espartero ni las Cortes tienen facultad, ni jurisdicción, ni competencia para despojarla de la tutela. Contiene el reenvío de estas cartas a Donoso Cortés por medio de José del Castillo Ayensa y el borrador de la declaración jurada de la Reina que presenta en París en julio, como acta de protesta sin firma.
En esta transcripción hecha por Donoso Cortés, la Reina Madre participa al duque de la Victoria de la autorización que pone en manos del primero, para que se encargue en su nombre de defender sus derechos sobre la tutela de sus hijas las infantas.
En ella el autor defiende la integridad del infante, encontrándose este aún en el exilio al que fue condenado tras la revuelta contra la monarquía en la que se vio implicado el año anterior.
En las que comenta a Donoso Cortés los pormenores para neutralizar la acción política de Espartero y su partido, dentro del contexto de la crisis surgida a raíz de la dimisión de Bravo Murillo. Contiene también una carta remitida por A. Llorente en este mismo sentido, y en la que solicita al marqués de Valdegamas que haga valer su peso político y su influencia en la prensa de la época.
En la que se participa a Juan Donoso Cortés de las últimas noticias relativas a Narváez y Espartero, así como a la situación del Senado.
Dirigida al general Moscoso, Director General del Cuerpo del Estado Mayor, poniéndole en antecedentes de los planes de campaña y de lo que finalmente se llevo a cabo. En la última carta le anima para que no presente su dimisión. Posiblemente fueran de su interés para documentar la Historia de la Regencia encargada por la Reina María Cristina, y que no llegó a concluir.
Solicitando al Gobierno ayuda económica para alimentos a su ejército asi como que sean las provincias las que carguen con el peso de la subsistencia del mismo. El conde de Ofalia le informa sobre lo resuelto en el Ministerio acerca de los generales Moscoso y Miranda. Posiblemente fueran de su interés para documentar la Historia de la Regencia encargada por la Reina María Cristina, y que no llegó a concluir.
Plan propuesto por el capitán general Baldomero Espartero al Ministerio de la Guerra para la provincia de Vizcaya. En el contexto de la Primera Guerra Carlista. Posiblemente fueran de su interés para documentar la Historia de la Regencia encargada por la Reina María Cristina, y que no llegó a concluir.
Creada en defensa del Rey, de los derechos del trono y por el bien del ejército en París. Contiene: las Ordenanzas Generales (solo hasta el capítulo 8) un informe del Consejo Supremo dirigido a María Cristina de Borbón, varias actas de nuevas admisiones (algunas son borradores) y en donde se informa de la situación en España, los apoyos de períodicos como los del Archivo Militar y El Heraldo que emprendieron una campaña de desprestigio contra Espartero y los ayacuchos,y como el Consejo ha puesto a disposición del círculo de moderados de Madrid y de Cataluña cantidades de dinero para los gastos extraordinarios que puedan necesitar con el fin del provocar la salida de la Regencia de Espartero.
Comunicaciones que debían permanecer en secreto y que no firma como Reina Gobernadora sino como Baltasara. En ellas se interesa por la salud de "los pichones" sus hijos, por su intendencia y problemas domésticos. También le informa de la situación política en la que la Reina esta inmersa (siempre en tercera persona). En estas primeras 9 cartas asistimos a la disolución de las Cortes en noviembre para poder convocar elecciones, a la sustitución de Pérez de Castro, en la Presidencia del Consejo, o al nombramiento interino de Narváez como ministro de Guerra, y las diferentes propuestas ministeriales. Sobre las elecciones, da su opinión sobre quien cree que ganará, habla de forma sincera y espontánea de Espartero, de su mujer y de Linaje, su ayudante y se van evidenciando los problemas con él. La última carta de este período está incompleta y sin fecha y describe los lugares por donde va pasando su diligencia. Contiene las carpetillas manuscritas por Donoso Cortés en donde consta que son papeles importantes que se deben consultar para la historia.
Comunicaciones que debían permanecer en secreto y que no firma como Reina Gobernadora sino como Baltasara. Esquelas en donde transmite su preocupación por la salud de su familia y le comunica las cartas recibidas y enviadas. En la tercera carta se cuenta la posible boda de su hija Isabel II con un Borbón (una de las escasas referencias de Isabel II en su correspondencia privada). La Reina es partidaria de que sea la propia Isabel una vez sea declarada mayor de edad la que planifique su boda de acuerdo con el gobierno. Comienza su viaje hacia Barcelona y relata a "su marido" su itinerario por tierras de Calatayud y Zaragoza. Él se encuentra en Marsella y luego en Bayona. En política asiste a graves acontecimientos: el asunto de Eugenio Avinareta e Ibargoyen al que Espartero hizo preso por medio de una requisitoria que envió a las provincias, y éste escribe a la Reina para agradecerle su puesta en libertad. De nuevo, las disensiones entre la Reina y Espartero. Noticias sobre los nuevos ministros: nombran presidente de las Cortes a Istúriz y regente de Barcelona a Claudio Antón de Luzuñaga. Cuenta con gran preocupación los escándalos que suceden entre progresitas y moderados en las Cortes y los disturbios en ciudades como Madrid. Se ha declarado el estado de sitio ya que ha fallecido un oficial de la milicia y un africano. Noticias de los últimos movimientos carlistas en las provincias, del general Cabrera se espera una expedición.
Comunicaciones que debían permanecer en secreto y que no firma como Reina Gobernadora sino como Baltasara. Esquelas en donde transmite su preocupación por la salud de su familia y le comunica las cartas recibidas y enviadas, dirigidas a su marido que puede que se encuentre en Montpellier. Da noticia que ha recibido carta de Donoso Cortés. La Reina se traslada a Barcelona para tomar su hija unos baños de mar. El 14 de junio viaja hasta Medinaceli, el día 16 ha llegado a Zaragoza y a lo largo de los días irá describiendo su itinerario: Pina de Ebro, Bujaraloz, Igualada y Cervera. En política la ley de Ayuntamientos fue aprobada por las Cortes el 5 de junio y los progresistas inician la movilización contra ella, contando con los apoyos de los ayuntamientos. Antes de sancionarla la Reina quiere negociar con Espartero y le pide explicaciones por su actuación y por el manifiesto realizado por Linaje. Espartero le exige la distitución del gobierno y que no sancione la ley.
Comunicaciones que debían permanecer en secreto y que no firma como Reina Gobernadora sino como Baltasara. Esquelas en donde transmite su preocupación por la salud de su familia y le comunica las cartas recibidas y enviadas. En las cartas del 2 y 3 de julio aún no ha llegado a Barcelona, y le comenta que tiene problemas con la seguridad del correo y ha perdido alguna de sus cartas. Con respecto a los carlistas le confirma que Balmaseda y los suyos marchan ya a Francia. A partir del 5 de julio ha llegado a Barcelona. Pregunta a su marido por Donoso Cortés, parece que se ha roto una pierna y está muy preocupada por él y por los "pichones", hace turismo por la ciudad, etc. En política, relata el recibimiento como héroe que tributa la Ciudad Condal a Espartero que supone el fortaliecimento de éste y los problemas con él se acentúan. La Reina sanciona la Ley el 16 de julio lo que provocará graves manifestaciones en Barcelona. Se nombra presidente del Consejo a Antonio González. La carta número 27 es un resumen de todo lo ocurrido en el último mes (su letra denota una preocupación por la caligrafía que no aparece en las demás cartas).
Comunicaciones que debían permanecer en secreto y que no firma como Reina Gobernadora sino como Baltasara. Esquelas en donde transmite su preocupación por la salud de su familia y le comunica las cartas recibidas y enviadas. La Reina sigue en Barcelona y la primera carta fechada en Valencia es la del 23 de agosto. La situación política es complicada: la vinculación de Antonio González con Espartero hace que María Cristina le nombre el 20 de julio Presidente del Ejecutivo y aunque Antonio González y sus ministros defienden el programa y el trono de Isabel II, le piden que acepte la anulación de la reforma municipal, sobre todo el polémico artículo de la elección de alcaldes. La Reina no acepta, Antonio González abandona el Ejecutivo y se nombra a Valentín Ferraz (12 de agosto). En La carta del 19 de agosto la Reina (siempre en tercera persona) describe un informe hecho por Espartero y Ferraz de la situación del país y del ejército, en donde Espartero justifica la renucia de la Regencia. La Reina marcha para Valencia con sus hijas de camino para su regreso a Madrid. Noticias sobre el comportamiento de Espartero que ahora se hace llamar Capitán General de Madrid y que ha publicado un documento en que se quejó del repetido favor real hacia los moderados y pedía la disolución de las Cortes.
Comunicaciones que debían permanecer en secreto y que no firma como Reina Gobernadora sino como Baltasara. Esquelas en donde transmite su preocupación por la salud de su familia y le comunica las cartas recibidas y enviadas. Le recomienda que solo le escriba a través de Donoso Cortés por ser más seguro. Se han producido sucesos revolucionarios en Madrid y Espartero se ha negado a ir con el ejército para aplastarlos. O´Donnelll y Caballero le aconsejan a la Reina que ceda y acepte las condiciones de Espartero. Se ha formado una junta provisional en Madrid y sus componentes son: Ferrer, F. Corral, Pío Laborda,Valentín Llanos, José Portilla Gutiérrez y Pedro Sainz de Baranda. Finalmente, la Reina ha nombrado a Espartero presidente del Consejo de Ministros después de varias propuestas sin éxito. Comenta que se han formado juntas revolucionarias no solo en Cataluña sino en toda España. En concreto, en la Junta de Albacete, los comandantes se han unido para apoyar a Espartero. Ella quiere asegurarse que apoyaran la causa de su hija antes de irse y renunciar a la regencia y le pide consejo a su marido sobre que decisión tomar.
Comunicaciones que debían permanecer en secreto y que no firma como Reina Gobernadora sino como Baltasara. La Reina continúa en Valencia. El día 3 de octubre le comenta la propuesta de Espartero para formar gobierno: Ferrer en Estado y vicepresidente, Becerra en Gracia y Justicia, Cortina en Gobernación, Gamboa en Hacienda y Frías en Marina. La entrevista en Valencia entre Espartero y María Cristina de Borbón tiene lugar el 12 de octubre de 1840 y durante la misma, María Cristina le comunicó su decisión de abandonar la regencia, en vista de ciertas propuestas inaceptables. Informa a su marido que ha salido publicado un folleto que se titula "Casamiento de María Cristina con don Fernando Muñoz". Ese mismo día, María Cristina de Borbón firma su renuncia a la regencia. Queda con su marido en Port Vendres, y en Perpiñán espera su contestación. En la última carta, fechada el 16 de octubre en Valencia, explica su conducta para que él pueda juzgar su actuación.