Área de identidad
Tipo de entidad
Forma autorizada del nombre
Forma(s) paralela(s) de nombre
Forma(s) normalizada del nombre, de acuerdo a otras reglas
Otra(s) forma(s) de nombre
Identificadores para instituciones
Área de descripción
Fechas de existencia
Historia
A la hora de abordar la historia institucional de este fondo es preciso señalar varias cuestiones:
• Se ha considerado a Federico Luque Velázquez como productor del mismo, en calidad de persona que procede no solo a la reunión de los documentos sino también a su ordenación e inventario.
• La totalidad de los documentos custodiados se refieren exclusivamente a las fincas ubicadas en municipios madrileños que durante el s. XIX son adquiridas por Federico Luque, I marques de Luque, sobre las que es posible retroceder en la historia de su propiedad hasta el s. XV, lo que les otorga el carácter de fondo de carácter señorial y nobiliario.
• No figuran documentos referentes a las importantes actividades políticas, empresariales o mercantiles que Federico Luque desarrolla durante su vida, por lo que no puede considerarse un fondo de carácter personal.
Por todo ello, figura a continuación un resumen de los datos biográficos de Federico Luque , así como la información referente a la evolución histórica de sus propiedades.
Federico Luque Velázquez nace en Adra el 22 de abril de 1836, y desde su juventud destaca como hombre de negocios, trabajando como administrador de varias empresas de los hermanos Peréire, fundadores de la banca francesa Crédit Mobilier, que pasó a operar en España bajo la razón social de Crédito Mobiliario Español.
En 1874 es nombrado administrador de la empresa de Caminos de Hierro del Norte de España, luego convertida en Ferrocarriles del Norte. Diez años después asciende con 47 años al cargo de Individuo del Comité, sin abandonar sus labores de administrador.
Además, fue consejero de la Compañía Arrendataria del Monopolio de Tabacos, vicepresidente del Consejo del Monte de Piedad y vocal de la Comisión Permanente de Pesas y Medidas para la implantación en toda España del sistema métrico decimal.
Militante del partido conservador, consigue el acta de diputado a Cortes por Almería en 1879 y por Madrid en 1884. Especializado en la legislación de ferrocarriles, fue senador durante nueve legislaturas diferentes por las provincias de Madrid, Lérida, León y Logroño entre los años 1891 y 1908.
Sin embargo, la faceta que más interesa, y que se refleja en los documentos que se custodian en este fondo, es la de su actividad como propietario de fincas sobre las cuales práctica una agricultura intensiva, innovadora y competente, que le valió su nombramiento como miembro del Consejo Superior de Agricultura y de la Cámara Agrícola de Madrid.
En 1882 concurrió al concurso de fincas convocado por el Ministerio de Fomento y obtuvo el primer premio al mejor cultivo de la finca de regadío por su trabajo en la finca “El Encín”. La revista El Campo: agricultura, jardinería y sport dirigida por el conde de las Cinco Torres se hacía eco de la noticia en su número 20, fechado el 16 de septiembre de 1882, y publicaba, además, un amplio reportaje sobre la organización y funcionamiento de la finca en el número 4, de 16 de enero de 1883, de las cuales se han seleccionado los siguientes párrafos:
“Entre las fincas mejor explotadas en regadío debe figurar, sin duda, la que cultiva D. Federico Luque, en términos de Meco, Los Santos de la Humosa y Alcalá de Henares, provincia de Madrid. Esta finca, denominada El Encin, mide sobre 400 hectáreas de terreno, del cual más de la mitad lo forman hermosas vegas de aluviones antiguos, dedicadas al cultivo de cereales, que beneficia con estercoladuras de 40.000 a 50.000 kilogramo por hectárea para rotación de cuatro años”
“Además (…) se riegan permanentemente más de 7 hectáreas de terreno dedicado a hortalizas y forrajes diversos, contando con un manantial que da 310 metros cúbicos de agua en las veinticuatro horas del día, lo que permite el cultivo de regadío más intensivo”
“Sus medios de cultivo se hallan perfectamente en armonía con lo pingüe de los rendimientos: arados de vertedera excelentes; gradas y extirpadoras de los mejores modelos; máquina segadora, de Samuelson; trilladora a vapor, de Marshall, con locomóvil de diez caballos, y porción de aparatos para las faenas y trabajos del interior de la granja (…)”
“La explotación (…) y los perfeccionados medios de cultivo que se ponen en acción y la inteligencia con que se las dirige, cuanto los rendimientos que se alcanzan, hacen de esta finca una verdadera granja-modelo debida a la iniciativa particular”
Por Real Decreto de 19 de marzo de 1896, la Reina Regente María Cristina de Habsburgo le concedió el título de primer marqués de Luque. Falleció en Madrid en su casa de la calle Claudio Coello nº 18 el 22 de diciembre de 1908 a los 72 años de edad.
El I marqués de Luque reúne a lo largo de su vida las tierras que pertenecían a los antiguos vínculos y mayorazgos de las fincas de “El Encín”, “La Canaleja” y Camarmilla, además de otras adyacentes que va adquiriendo. La documentación custodiada en ARCM justifica la propiedad de estas tierras desde el siglo XV hasta la adquisición por parte del marqués, cuyos propietarios vienen explicados en el Anexo 1:
- “El Encín”:
Aunque despoblado ya en el siglo XVI, “El Encín” se le considera “término redondo”, es decir, que ejercía una jurisdicción especial, por lo que es indicativo de un territorio con un derecho privilegiado. Estaría dentro de la jurisdicción de mero y mixto imperio, es decir, que tenía delegadas las facultades del ejercicio del poder político y jurídico.
En un primer momento perteneció al monasterio de la Santísima Trinidad de Toledo que lo vende a un particular sin perder la titularidad. A lo largo de los siglos, las tierras de dicho heredamiento fueron vinculadas a un mayorazgo (el mayorazgo de los Mena fundado en 1631), que pasó de padres a hijos o descendientes dentro de una misma familia hasta que finalmente, y por las leyes de desvinculación del mayorazgo promulgadas a partir de 1820, se desvinculan y se produce su venta a manos privadas. En 1879 se vende al que sería su último poseedor privado, el I marqués de Luque. La finca “El Encín” es incautada al comienzo de la guerra civil por los sindicatos obreros, en este caso por UGT y su colectivización se llevó a cabo más tarde, con problemas con el Instituto de Reforma Agraria, ya que éste quería hacer valer las disposiciones que emanaban de la República en contra de los intereses de jornaleros y sindicatos. La colectivización se produjo en agosto de 1936 con el apoyo de las centrales sindicales de UGT y CNT .
“La Canaleja”
Dentro de este heredamiento había distintos terrenos propiedad de particulares. El grueso más importante de las tierras de “La Canaleja” pertenecía al arzobispado de Toledo y fue vendido a manos privadas en 1532. Al igual que sucedió con el heredamiento de “El Encín”, se crea un vínculo a finales del siglo XVI, y ya en 1726 se funda un mayorazgo, quedando dentro de una misma familia su propiedad hasta su venta en 1840 a particulares. No será hasta 1900 cuando el I marqués de Luque se haga con esta propiedad vinculada al mayorazgo y con más propiedades dentro de “La Canaleja” pertenecientes a pequeños propietarios.
Camarma, Camarmilla La Cascajosa y Torre Albarrana
Estas tierras fueron vinculadas a un mayorazgo en 1586. Se tiene poca documentación a lo largo de los siglos de esta propiedad. En los años 40 del siglo XIX fueron adquiridas por el propietario de “La Canaleja”, y todas juntas fueron a parar a manos del I marqués de Luque.